¡Pero qué lío se ha armado con este Pavel Durov! El ‘Mark Zuckerberg ruso’, como muchos le apodan por su ‘tigueraje’ en el mundo de la tecnología, está metido en una ‘vaina’ bien gorda. Según el reporte, Rusia ha lanzado una orden de arresto internacional contra él, acusándolo de facilitar actividades terroristas a través de Telegram, la aplicación de mensajería que él mismo fundó y que usamos un viaje de gente.
El Servicio Federal de Seguridad (FSB) de Rusia no se ha quedado en chercha, afirmando que Telegram no ha hecho su parte para eliminar canales, chats y bots que los servicios secretos de Ucrania supuestamente usaban para preparar y coordinar ‘actos de sabotaje y terror’ dentro de su territorio. Esta acusación viene a ponerle más sazón a una situación ya tensa para el conocido empresario de 41 años, quien, según Forbes, tiene una fortuna que ronda los US$6.600 millones.
La cosa no se queda ahí. Este ‘coro’ con las autoridades rusas no es nuevo para Durov. La aplicación ha estado bajo presión constante, parte de una ofensiva más amplia contra la libertad en internet en Rusia, según lo que nos dice Steven Rosenberg, editor de la BBC en Rusia. De hecho, a principios de 2024, cuando ya se hablaba de un caso penal en su contra, Durov acusó a las autoridades rusas de ‘fabricar nuevos pretextos para restringir el acceso de los rusos a Telegram’. ¿Y cuál fue su respuesta pública ante la orden? Pues, la cuenta oficial de Telegram en X publicó una foto suya haciendo un gesto obsceno con el dedo medio. ¡Ese es un ‘bacano’ con carácter!
Aunque la orden de Rusia es la más reciente, Pavel Durov ya sabe lo que es tener problemas con la justicia en otros lares. En 2024, las autoridades francesas lo detuvieron y le imputaron cargos por supuesta complicidad en delitos graves como fraude, tráfico de drogas, crimen organizado, lavado de dinero, promoción del terrorismo y abuso sexual de niños, todos cometidos a través de Telegram. Imagínense el ‘bochinche’ que se armó con esa noticia.
Telegram no se quedó callado ante las imputaciones en Francia, soltando un comunicado donde aseguraban que “cumplen con las leyes de la UE, incluida la Ley de Servicios Digitales” y que su moderación de contenidos “está dentro de los estándares de la industria y mejora constantemente”. Además, defendieron a su CEO diciendo que “Pavel Durov no tiene nada que ocultar y viaja con frecuencia por Europa. Es absurdo afirmar que una plataforma o su propietario son responsables de los abusos que se cometen”. Él quedó en libertad, pero bajo control judicial y con prohibición de salir de Francia hasta finales de 2025, un detalle no menor para este ’emprendedor tecnológico’ que, según el reporte, cuenta con pasaportes de Francia y Emiratos Árabes Unidos.
Para entender el ‘swing’ de este personaje, hay que echar un vistazo a su historia. Durov, nacido en Leningrado (hoy San Petersburgo) en 1984 y ahora residente en Dubái donde está la sede de Telegram, mostró su chispa desde temprano. Estudió en una prestigiosa escuela de matemáticas y ciencias y luego en la Universidad Estatal de San Petersburgo, donde gestó su primera gran idea: un foro estudiantil, spbgu.ru, para discutir temas académicos y compartir información. Fue ahí donde su camino tecnológico empezó a coger forma, demostrando un perfil innovador desde sus inicios.
No es un secreto que Durov es poco dado a las entrevistas. Pero, en una a principios de 2024, expresó su visión de que Telegram debe mantenerse como una “plataforma neutral”, sin ser “un actor en la geopolítica”. Esta filosofía de neutralidad es el eje central de la aplicación de mensajería, que cuenta con más de 1.000 millones de usuarios activos al mes, colocándola en el top de las plataformas sociales más usadas a nivel mundial. Su apuesta por la encriptación de mensajes fue un ‘pionerismo’ que luego otros rivales copiaron, marcando un antes y un después en la seguridad de las comunicaciones digitales.
La idea de una aplicación de mensajería encriptada le surgió a Durov precisamente cuando las autoridades rusas lo estaban presionando. Querían que entregara los datos personales de usuarios ucranianos de su primera red social, VKontakte (la versión rusa de Facebook), y que cerrara grupos críticos con Moscú. Esa negativa a entregar los datos lo llevó a abandonar su país en 2014 y dejar atrás el control de VK. Fue entonces que, junto a su hermano Nikolai, se enfocó en desarrollar Telegram, que habían fundado en 2013. Una ‘movida estratégica’ para proteger la privacidad de sus usuarios.
A pesar de su compromiso con la privacidad, Telegram no ha estado exento de polémicas. Por ejemplo, en Reino Unido, la aplicación fue investigada por albergar canales de extrema derecha que, según el reporte, fueron claves para organizar disturbios violentos en ciudades inglesas hace poco. Aunque Telegram eliminó algunos de esos grupos, los expertos en ciberseguridad, asegún la noticia, consideran que su sistema de moderación de contenido extremista e ilegal es “significativamente más débil” que el de otras grandes plataformas. Es una ‘situación espinosa’ que siempre le da ‘dolores de cabeza’.
En lo personal, Durov ha cultivado una reputación de ascetismo y disciplina, un ‘estilo minimalista’ que va más allá de su éxito profesional. Douglas C. Youvan, autor de un libro sobre él, lo describe como abstemio de alcohol, cafeína y alimentos procesados, con un “riguroso régimen personal centrado en la claridad mental y la salud física”. Y en otra ‘chercha’ que se sabe de él, Forbes reporta que, aparte de tener seis hijos con tres exnovias, asegura haber donado esperma que le permitió engendrar 100 bebés. ¡Ese es un hombre ‘a su manera’ en todas las de la ley!
Al final del día, Pavel Durov es un ‘personaje’ que no pasa desapercibido. Desde sus inicios desafiando al gobierno ruso, hasta sus líos legales en Europa y la reciente orden de arresto, su trayectoria es la de un innovador que prioriza la libertad digital, aunque eso le cueste un ‘coro’ con las autoridades. Su visión de una plataforma neutral y encriptada sigue siendo un pilar fundamental para millones de usuarios alrededor del mundo, a pesar de los desafíos que enfrenta.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



