¡Pero qué vaina más buena se armó en la noche del viernes! Nuestro compatriota Juan Soto, el ‘Niño’, volvió a demostrar por qué es uno de los peloteros más ‘jevi’ de Grandes Ligas, al conectar un cuadrangular de tres carreras que fue clave para que los Mets de Nueva York le metieran un paro a los Filis de Filadelfia con un marcador de 6-3. Esta victoria, según el reporte, no solo rompe una racha de cinco derrotas al hilo para los Mets, que estaban en la última casilla de su clasificación, sino que también le puso un freno al avance de los Filis en la apretada lucha por el comodín de la Liga Nacional. Es un triunfo que sabe a gloria y que realza el impacto de Juan Soto en cada partido que juega.
El cuadrangular de Soto, que fue su número 26 de la temporada, llegó en un momento crucial y demostró la capacidad del jugador para cambiar el rumbo de un juego de una vez. No conforme con el tablazo, el reconocido pelotero también se destacó con un doblete y terminó la jornada con tres imparables, dejando claro que su ofensiva está encendida. Este desempeño estelar es una constante para un jugador con su trayectoria, siempre mostrando un ‘tigueraje’ especial en el plato.
Y es que no solo fue Soto quien se puso las pilas. Los Mets contaron con el apoyo de AJ Ewing, quien conectó un sencillo de dos carreras que puso la ‘cosa’ en movimiento desde la primera entrada, coronando un rally de tres anotaciones. Carson Benge también se sumó a la fiesta con otro sencillo productor en esa misma entrada y logró embasarse en tres ocasiones, demostrando que el equipo, pese a las adversidades y a estar bajo el mando del mánager interino Andy Green, puede fajarse. Para el boricua Francisco Lindor, la noche tuvo su ‘peros’ al quedarse con 299 jonrones de por vida, pegando un doble pero sin llegar a la cifra redonda que ya anda buscando con ‘ansias locas’.
Del otro lado, la ‘vaina’ no estuvo tan chula para los Filis de Filadelfia. A pesar de la derrota, se mantuvieron empatados con los Cachorros de Chicago por los dos primeros puestos de comodín, ya que los Cachorros también cayeron 6-4 frente a Cincinnati. Ambos equipos iniciaron el día con un juego de ventaja sobre los Padres de San Diego, quienes, según el calendario, jugarían más tarde esa misma noche. Para los Filis, esta derrota les impidió poner más distancia y les dejó la ‘chercha’ un poco agridulce.
A pesar del mal resultado colectivo, algunos peloteros de los Filis tuvieron su momento de gloria. Edmundo Sosa se lució con un 3-3, incluyendo un jonrón y un doble, demostrando que le dio con ‘toda la fuerza’. Derek Hill también contribuyó con un cuadrangular, y Bryson Stott pegó un doble productor de carrera. Estos batazos, aunque no fueron suficientes para la victoria, al menos le pusieron algo de sabor a la ofensiva de Filadelfia.
En el montículo, los Mets tuvieron una buena actuación del novato zurdo Zac Thornton (5-5), quien permitió solo dos carreras y cinco hits en seis sólidas entradas, ponchando a cuatro y dando una base por bolas. El muchacho, según la noticia, ha demostrado ser consistente, permitiendo dos carreras o menos en ocho de sus 14 aperturas en las Mayores. El relevo también estuvo a la altura, con Dedniel Núñez asegurando su segundo salvamento de carrera, y el primero desde julio de 2024, para sellar el triunfo y dejar a la fanaticada metropolitana contenta.
Por el lado de los Filis, la salida del abridor Tim Mayza (3-4) fue, según el reporte, la más corta para un lanzador de Filadelfia desde 2021, al permitir tres carreras con tan solo un out y 33 pitcheos. Para arreglar el ‘lío’, José Urquidy hizo su debut con los Filis como relevista principal, lanzando 4 2/3 entradas sin permitir carreras. Urquidy, quien fue designado para asignación por los Medias Blancas de Chicago el martes, fue reclamado de la lista de transferibles el jueves, y parece que en este primer ‘chance’ se vio de lo más bien.
Sin duda, esta victoria es un respiro para los Mets y un recordatorio del calibre de Juan Soto, quien sigue siendo una figura dominante en el béisbol de Grandes Ligas. Su habilidad para ‘meter un palo’ cuando más se necesita lo convierte en un ‘tiguerazo’ indiscutible, y su impacto va más allá del terreno, llenando de orgullo a todo el ‘patio’. El béisbol, con estas emociones, es la ‘vaina’ más linda del mundo, ¿a que sí?Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




