¡Klk mi gente! Aljadaqui, esa agrupación emblemática del pop rock de aquí del patio, nos trae un nuevo palo musical que ya está dando de qué hablar: su más reciente sencillo, ‘Playita Prohibida’. Esta rola no es una vaina cualquiera, mis amores; viene inspirada directamente por un chismecito de esos que prenden las redes y los debates en el país, protagonizado por su propio líder y vocalista, el gran Mariano Lantigua.
Asegún la noticia, la historia arranca con Mariano y su familia en una playa de Juan Dolio. La chercha familiar se fue al garete cuando, de la nada, le negaron el uso de unas sillas y un shelter. ¡Imagínense ustedes la calentura! Pero el hombre no se quedó callao; se sentó como el tigueraje que es, grabó la vaina y la tiró por ahí. De una vez, el video se hizo viral, encendiendo la discusión sobre el derecho que tenemos los dominicanos a disfrutar de nuestras playas sin tanto ‘parao’.
Esa situación caldeó el ambiente en todas partes, desde las tertulias de café hasta los programas de radio y televisión. Mucha gente se identificó, porque ¿quién no ha pasado por una de esas? Hasta David Collado, el ministro de Turismo de la República Dominicana según el reporte, tuvo que salir a recordar que nuestras playas son públicas, ¡para el disfrute de todo el mundo! Es que la vaina estaba de lo más bien prendida.
Pero mientras el país entero estaba en el ‘coro’ discutiendo sobre el acceso a las playas, Mariano, con esa chispa que tienen los artistas, ya estaba dándole forma a esa experiencia para convertirla en música. En vez de tirarse con un tema de pura protesta, que de seguro hubiese sido un palo, decidió coger otro camino. Quería algo más profundo, que tocara la fibra sin perder la esencia del reclamo.
Así nace ‘Playita Prohibida’, que si bien tiene ese origen controversial, la canción se desliga para contarnos una historia diferente, pero igual de evocadora. Es la vaina de dos desconocidos que se encuentran al atardecer en la playa, en medio de la brisa y las olas, y empieza a surgir un romance chulo. Pero, ¡ay, mi madre!, la historia se interrumpe de golpe cuando les dicen que tienen que irse porque ‘afectan la estética del lugar’.
Y es ahí, precisamente en esa interrupción, donde la canción conecta con la experiencia real de Mariano. Él mismo lo ha dicho: una restricción frente al mar no solo te daña un día de playa o te jode la chercha; puede ser la vaina que corte un romance naciente, que te quite un atardecer que iba a ser inolvidable, o que borre de golpe uno de esos recuerdos que uno guarda en el corazón para toda la vida. Por eso, ‘Playita Prohibida’ es más que un tema; es una reflexión sobre esos momentos que se nos van por caprichos ajenos.
Como expresó Mariano Lantigua, ‘nunca pensé que una tarde en la playa iba a terminar convertida en una canción. Lo que pasó generó una conversación necesaria, pero cuando me senté a escribir no quise hacer una canción de protesta. Quise contar una historia de amor, porque al final las playas también son eso: familia, encuentros, recuerdos, amores y momentos que se quedan con uno. De ahí nació ‘Playita Prohibida”. Es que la música de Aljadaqui siempre ha tenido esa vaina de conectar con la gente, de hacernos sentir lo que pasa en nuestro día a día, con un toque de poesía y buena vibra. ¡Así es que se hace la buena música en este país, mi gente!
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