¡Klk, mi gente! La calle se puso caliente este martes aquí en Santo Domingo, cuando un ‘coro’ de la Coordinadora Nacional de la Salud (Conasalud) y un viaje de gremios del sector armaron su piquete y se fueron derechito pal’ Palacio Nacional. La vaina era clara: entregarle un pliego de demandas al presidente Luis Abinader, pidiéndole de una vez por todas Mejoras Salariales, pensiones que valgan la pena y condiciones de trabajo que no den vergüenza a los miles de tigueres que se fajan en el área de la salud pública.
Esta movilización no fue un relajo, no. Ahí estaban representados desde los psicólogos de Asopsalud hasta los bioanalistas de Asonabidss-SNS, pasando por la Asociación Farmacéutica Dominicana (AFD), los radiólogos de Asonatter, los profesionales de Anatepsis, los pensionados de Asodepij, los especialistas en imágenes médicas de Asonaltim, y hasta los farmacéuticos, supervisores y auxiliares de Promese/CAL. Un verdadero ‘coro’ diverso, ¿oyeron?, que demuestra la magnitud de la situación que atraviesa nuestro sistema.
Asegún lo que soltó Yagreysy Pérez, la presidenta de la AFD, las autoridades recibieron el papeleo de una vez. La gente está con la fe puesta en que el mandatario los convoque a un diálogo para buscar una salida. ‘Estamos esperanzados en que estas demandas lleguen al presidente y que se sienten con nosotros en una mesa de diálogo para lograr una conciliación’, expresó la doña, con la esperanza de que la cosa no se quede en chercha.
Y es que la lista de peticiones es larga, y con razón. Los tigueres de la salud quieren un aumento salarial que se sienta en el bolsillo, sobre todo para los farmacéuticos, auxiliares y supervisores de Promese/CAL. También andan detrás de incentivos por el tiempo que llevan fajándose y por la distancia que recorren, cambios de designación, reclasificación de puestos y nombramientos nuevos, porque hay mucha gente en la banca sin cobrar bien. Y el tema de las pensiones es vital: quieren el 100 % del salario, con to’ y los incentivos, para que cuando la gente se retire, no pase miseria.
Además de la ‘pila de pesos’, los gremios están pidiendo que se regularice a to’ ese personal que está contratado o temporero, que vive en el aire sin garantías. Y no es solo dinero, la vaina va más allá: quieren que se fortalezcan los servicios contratando más personal y que no falten los insumos esenciales en los centros de salud. Porque, klk, ¿cómo se trabaja si no hay ni pa’ curar a la gente?
Aquí viene la parte que más duele, según lo que dijo Pedro Acosta, vicepresidente de la Asociación Farmacéutica Dominicana: los profesionales de las Farmacias del Pueblo llevan cerca de quince años sin ver un aumento en su cheque. Imagínense esa vaina. ‘Asegún el reporte’, un farmacéutico de Promese/CAL apenas anda en los RD$26,000 mensuales, un sueldo que, de verdad, no da pa’ na’ en estos tiempos de carestía que vivimos. Esos números hablan por sí solos de la situación crítica que viven estos profesionales y sus familias.
Los gremios lo tienen claro: si no se le busca una salida a estas demandas, la calidad de los servicios que recibe el pueblo dominicano va a seguir sufriendo. Esto no es solo por ellos, es por la salud de to’ el mundo. Por eso, están pidiendo la intervención directa del presidente Abinader, para que se arme una mesa de diálogo y se le dé una solución bacana a esta situación. ¡Esperemos que la cosa se resuelva de una vez por todas y se le dé la cara a esta realidad que afecta a todos!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



