La cosa se está poniendo ‘jevi’ en los mercados internacionales, mi gente. Según la noticia, las nuevas amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en torno al estrecho de Ormuz han encendido las alarmas, y aquí en la República Dominicana, ya estamos con el ojo puesto en el posible aumento de los precios del petróleo. Es una ‘vaina’ que nos afecta de una vez, porque si sube el crudo, todo lo demás le sigue los pasos como si fuera una cadena de dominós, o mejor dicho, un ‘coro’ que no queremos invitar.
Este estrecho de Ormuz no es un charco cualquiera, sino una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo a nivel mundial. Por eso, cualquier ‘chercha’ o conflicto ahí pone a economistas, empresarios y a la gente del sector naviero con los nervios de punta. Las advertencias de un posible recrudecimiento de la situación hablan de mayores costos logísticos y, claro, unas presiones inflacionarias que nos harían sentir el ‘aprieto’ en el bolsillo más de lo que ya estamos acostumbrados.
Para darnos un poco de luz en medio de este ‘nubarrón’, el economista Juan del Rosario ha tirado su análisis. Según él, el país podría manejar la situación mientras el barril de petróleo no sobrepase los 105 dólares. Lo ‘chulo’ es que, de acuerdo al reporte, el Gobierno cuenta con un ‘colchón financiero’ de casi RD$90,000 millones. Este guardadito viene de las medidas fiscales que se han implementado y de un ahorro que se hizo cuando el precio del crudo bajó de los 105 a los 70 dólares y esa rebaja no se reflejó del todo en la bomba.
Desde el sector privado, César Dargam, quien según la noticia es el vicepresidente ejecutivo del Consejo Nacional de la Empresa Privada, ha puesto el foco en la incertidumbre. Él sostiene que desde que este conflicto cogió ‘fuerza’, la única constante ha sido la volatilidad en los mercados. La cosa no es para sentarse a esperar, sino para monitorear cada movimiento de cerca y tomar las decisiones de manera proactiva, porque si no, después la ‘queja’ será mayor.
Por su parte, Sheilly Núñez, según la noticia la vicepresidenta ejecutiva de la Asociación de Navieros de República Dominicana, ha destacado los cambios importantes que se dieron entre el 9 y el 12 de julio en el tráfico marítimo por Ormuz. Ella explica que el estrecho está ‘prácticamente paralizado’, con ataques a buques y un tira y jala entre Irán y Estados Unidos sobre cierres y bloqueos. Esta ‘vaina’ tiene un impacto directo en el transporte marítimo, lo que significa que mover cualquier ‘cosita’ por mar nos saldrá más caro.
A pesar de todo este ‘tigueraje’, hay un rayito de esperanza. La misma Asociación de Navieros de República Dominicana ha resaltado que las rutas marítimas son resilientes. Asegún ellos, al menos en nuestra región, no se vislumbran interrupciones en las rutas que sirven directamente a nuestra querida Quisqueya. Esto nos da un respiro, aunque el costo de traer las cosas pueda incrementarse, al menos la mercancía no debería quedarse ‘atorada’ en el camino, que sería otra ‘bronca’ más.
Así que, aunque el escenario global nos ponga a pensar un poco más de la cuenta, la República Dominicana está atenta, esperando que esta situación en Ormuz no se convierta en una ‘pesadilla’ económica mayor. Es crucial que tanto las autoridades como el sector privado mantengan la vigilancia para navegar por estas aguas turbulentas de la economía mundial sin que el ‘bote’ se nos vire. La gente está clara que cualquier movimiento allá lejos, aquí se siente en el ‘bolsillo’, ¡klk!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




