Un restaurante japonés ha causado un verdadero ‘klk’ en el mundo gastronómico al revelar el secreto detrás de su premiado ‘pollo frito’. Se trata de Wakatori, un negocio en Shizuoka que, según la noticia, ha ganado la medalla de oro en el Gran Premio de Pollo Frito de Japón. La ‘vaina’ es que el dueño asegura que su éxito se debe a un ingrediente que se ha reutilizado ¡desde 1960!
Imagínate, ese mismo año, el Club Atlético Peñarol se llevaba la primera Copa de Campeones de América, la que luego conoceríamos como Copa Libertadores. Mientras los uruguayos cambiaban ‘un viaje de’ jugadores y técnicos en 66 años, este restaurante nipón mantenía sus sartenes con el mismo aceite base. ¡Eso sí que es tener un ‘tigueraje’ para el sabor! El propietario, Yoshihiro Tsuchiya, según la noticia, admite que este aceite añejo le da un aroma complejo y un sabor único, imposible de replicar con aceite nuevo.
Aseguún la información, Tsuchiya, propietario de tercera generación de Wakatori, admitió abiertamente que el aceite reutilizado durante décadas es la clave del delicioso pollo frito de su familia. Esta revelación, como es de esperarse, montó ‘un coro’ en las redes sociales. Mucha gente se puso ‘media chismosa’, alegando que el restaurante estaba poniendo en riesgo la salud de la gente al usar un aceite tan viejo.
Pero, ¡tranquilos!, que no es tan así como parece de buenas a primeras. El restaurante galardonado aclaró de una vez que la calidad del aceite se mantiene ‘de lo más bien’ gracias a un proceso meticuloso. Cada noche, el personal filtra con mucho cuidado los restos de carne e impurezas del aceite, guardando solo una pequeña porción del aceite original como base.
Luego, esa pequeña cantidad se mezcla con aceite fresco para la tanda del día siguiente. O sea, no están friendo con el mismo aceite de hace 66 años exactamente, pero técnicamente, como dice el reporte, es posible que todavía queden moléculas de ese ‘aceite primigenio’ en la mezcla. Esta técnica no es del todo extraña; en Asia, algunos restaurantes usan un sistema similar para caldos, como la famosa sopa oden en Tokio, que, según el reporte, lleva más de 70 años con el mismo caldo base, y un restaurante en Bangkok lleva sirviendo la misma sopa por más de 50 años.
Sin embargo, los expertos en alimentación no se quedaron ‘callaítos’ y lanzaron una advertencia. Ellos señalan que el aceite no es lo mismo que un caldo. Freírlo repetidamente, aunque sea diluyéndolo diariamente con aceite fresco, puede generar sustancias nocivas y cancerígenas, como ácidos grasos trans y acrilamida. A largo plazo, dicen que no se puede evitar por completo la acumulación de estas sustancias, lo que plantea una ‘chercha’ importante sobre la seguridad alimentaria.
Al final, la historia de Wakatori nos deja pensando. ¿Es el sabor y la tradición lo que prevalece, o la salud y las normas modernas? Lo que sí está claro es que la ‘vaina’ de este restaurante japonés nos ha puesto a todos a hablar de su singular secreto y la manera tan particular de hacer su ‘pollo frito’ ¡con sabor a historia!
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