La presentadora Luz García ha salido al frente para desmentir las acusaciones del salsero Yiyo Sarante, quien, según la noticia, la responsabilizó en el programa ‘Versión Original’ de un ‘Copyright Strike’ y la reclamación total de los derechos de su videoclip ‘Corazón de Acero’. A través de un comunicado emitido por su equipo, Luz García aclaró la situación de esta ‘vainita’, enfatizando que no ha recibido compensación económica alguna por los derechos de dicho video musical.
De acuerdo al reporte, la comunicadora desmintió rotundamente haber percibido dinero por el contenido grabado en sus estudios y subido inicialmente a su canal de YouTube en mayo de 2016, y luego compartido en la plataforma del intérprete de salsa. La disputa pone en perspectiva cómo, según el equipo de García, durante todo ese tiempo, el artista y su empresa fueron quienes percibieron la totalidad de los ingresos generados por la explotación del contenido en su canal, incluyendo las regalías de los derechos musicales que legítimamente les correspondían.
Es más, el comunicado resalta que Luz García y la producción de ‘Noche de Luz’, quienes fueron los responsables de la creación y la producción audiovisual del video, nunca recibieron una sola ‘chepa’ por los derechos correspondientes a la producción visual de la obra. Esto deja claro que el ‘klk’ no es tan simple como parece, y que las responsabilidades y beneficios por el contenido audiovisual estaban, aparentemente, en manos distintas.
Para asegurar la protección y organización de su ‘patrimonio audiovisual’ construido a lo largo de más de 25 años de trayectoria con ‘Noche de Luz’, este año se contrató a la empresa IONCREATORS. Su misión es administrar la videoteca histórica del programa en YouTube, una movida que muchos considerarían ‘jevi’ para resguardar tantos años de trabajo y contenido.
Sin embargo, la noticia enfatiza un punto crucial: IONCREATORS administra exclusivamente los derechos del contenido audiovisual producido por ‘Noche de Luz’. Esto significa que ellos se encargan de las imágenes creadas por el programa, pero de ninguna manera administran los derechos de la canción, el fonograma, los derechos editoriales (publishing), los derechos de interpretación del artista, ni ningún otro derecho relacionado con la obra musical. Aquí hay una división importante que entender en este ‘coro’.
El equipo de ‘Noche de Luz’ fue categórico al negar cualquier responsabilidad en el supuesto ‘Copyright Strike’ que Sarante habría recibido por el videoclip. El comunicado aclara que ni Luz García, ni su producción, ni IONCREATORS, enviaron dicho aviso al canal oficial del artista. Tampoco solicitaron la eliminación del video, ni promovieron sanción alguna contra su canal, ni realizaron gestiones para afectar su permanencia en la plataforma; esa ‘vainita’ la desmintieron de una vez.
La compañía IONCREATORS, de acuerdo al reporte, se comunicó con el equipo del cantante con la intención de buscar un mecanismo que permitiera una ‘convivencia armoniosa’ de ambos derechos, tanto los audiovisuales como los musicales. Se esperaba una solución ‘bacana’, y según el comunicado, el equipo de Sarante dejó establecido que no tenían intención de reclamar beneficios económicos ni exigir compensaciones retroactivas por el uso histórico de las imágenes.
A pesar de las buenas intenciones, el equipo legal del artista había manifestado que prepararía una propuesta de licencia para ser evaluada. Lamentablemente, esa propuesta nunca fue remitida y, posteriormente, no hubo más comunicación sobre el proceso. Este tipo de situaciones, donde la comunicación se corta, es lo que a menudo lleva a estos ‘ajetreo’ públicos.
Finalmente, se dejó constancia de que, al día de hoy, el video de ‘Corazón de Acero’ no está disponible públicamente en YouTube. Esta decisión, según el comunicado, fue adoptada de manera unilateral por el propio artista o su equipo de trabajo, quienes optaron por configurar el video como privado. Así que, el ‘tigueraje’ detrás de la publicación del video no fue por parte del equipo de Luz García.
Este episodio recalca la importancia de tener contratos claros y establecer los derechos de propiedad intelectual de manera inequívoca desde el inicio de cualquier colaboración. En el mundo digital de hoy, donde el contenido se comparte ‘de una vez’, evitar estos ‘coros’ es fundamental para la tranquilidad de todos los involucrados en la producción de una obra.
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