¡Qué vaina más emocionante se vivió el sábado en el Oracle Park! Kiké Hernández, en un batazo que dejó a todo el mundo con la boca abierta, conectó un jonrón decisivo antes de la novena entrada, dándole a los Dodgers de Los Ángeles una victoria apretada de 4-3 sobre sus eternos rivales, los Gigantes de San Francisco. Este triunfo no solo fue una gozada para los fanáticos angelinos, sino que solidificó el buen momento que, según la noticia, atraviesan los Dodgers en la temporada y puso el ambiente en ‘chercha’.
Desde el principio, el ambiente estaba cargado de esa chispa que solo se ve en una rivalidad como esta. Mookie Betts se encargó de poner la pizarra en movimiento con un jonrón con dos outs en la tercera entrada, marcando el primer hit de su equipo y haciendo que el gran contingente de fanáticos de los Dodgers presentes en el estadio, que estaba a capacidad con 40,124 personas, se volcara en un frenesí. Después, Miguel Rojas y Tommy Edman aportaron con sencillos remolcadores en las siguientes dos entradas, demostrando que el ‘tigueraje’ de Los Ángeles estaba activo y buscando la ventaja de una vez.
Pero los Gigantes no se iban a quedar con los brazos cruzados. ¡Ni de relajo! En el octavo inning, con dos outs, Bo Davidson conectó un elevado de sacrificio que, de acuerdo al reporte, empató el juego contra Evan Phillips (3-2) de los Dodgers. Esa jugada metió una tensión tremenda en el partido, haciendo que los nervios estuvieran de punta a punta y que muchos pensaran que la ‘chercha’ se alargaría.
Sin embargo, fue ahí cuando Kiké Hernández sacó el ‘as bajo la manga’ y demostró su calidad. Contra Trent Harris (0-1), el reconocido jugador conectó su cuarto jonrón de la temporada, un verdadero ‘pepazo’ que rompió el empate y le devolvió la ventaja a los Dodgers. Esa jugada fue un bálsamo para la fanaticada y un golpe bajo para la esperanza de los Gigantes, que vieron cómo su esfuerzo por igualar el marcador se desvanecía en un solo ‘swing’, ¡qué ‘vaina’!
La victoria no solo le dio la serie a los Dodgers, sino que también mejoró su impresionante récord de carretera a 48-32, el mejor en todo el béisbol, según el reporte. Mientras tanto, los Gigantes sufrieron su cuarta derrota consecutiva, la séptima en ocho partidos, y lo que es peor para ellos, la séptima seguida contra sus archirrivales Dodgers. Tanner Scott se encargó de cerrar el partido por segundo juego consecutivo, asegurando su 25ª parada de la temporada y dejando claro que los Dodgers tienen un bullpen ‘bacano’.
En otras notas del partido, el popular Shohei Ohtani, quien estaba jugando por cuarto día seguido luego de una ausencia de 13 partidos por molestias en el bíceps derecho, tuvo una actuación discreta al irse de 5-1 con dos ponches. Del lado de los lanzadores, el zurdo Blake Snell, de Los Ángeles, tuvo su última puesta a punto antes de los playoffs, ponchando a tres y permitiendo solo una carrera en cinco hits en cuatro entradas, lo que indica que está ‘a fuego’ para lo que viene. El dirigente de los Dodgers, Dave Roberts, tomó la decisión de descansar a Freddie Freeman y darle la oportunidad a Hernández de abrir el juego, una decisión que, a la luz de los resultados, fue ‘un palo’ y se demostró bien inteligente. ¡Tremendo ‘tigueraje’ de los Dodgers!
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