¡Ay, pero qué vaina con el ‘Caso Coral’! La justicia dominicana sigue su curso, y esta vez, el que recibió un no rotundo fue el mayor del Ejército, Raúl Alejandro Girón Jiménez. El juez de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional le dio pa’ trás a un recurso de Hábeas Corpus con el que el militar buscaba que le levantaran el arresto domiciliario que le pesa por este sonado caso.
Según la noticia, el magistrado Franny González entendió que hay otra vía legal que el señor Girón Jiménez puede usar para pedir que le quiten esa medida de coerción. Esto significa que, aunque la defensa intentó ir por un camino rápido, el sistema judicial dominicano, como es de esperar, prefiere que se sigan los procedimientos establecidos. El pedimento del fiscal Jonathan Pérez Furcal, de la Pepca, fue acogido por el tribunal, dejando al mayor en la misma situación por ahora.
Para que la gente entienda un poco, un hábeas corpus es un recurso legal chulo, una especie de salvavidas que se usa cuando uno cree que lo tienen preso o le están limitando la libertad de manera ilegal o arbitraria. Es como un ‘tráiganme el cuerpo’ para que un juez revise si todo está en orden. Pero en este caso, el juez fue claro: hay otras puertas que tocar antes de esta.
Lo bacano es que el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional, el mismo que le metió cinco años de prisión cumplida a Girón Jiménez, ya tiene pautado para este miércoles otra vaina: una solicitud de cese de medida de coerción, también presentada por la defensa del militar. O sea, el tigueraje legal está activo y buscando la forma de que el mayor pueda moverse con más libertad. Habrá que ver cómo le va en ese nuevo intento.
El mayor Girón Jiménez es una pieza clave en todo este merengue del ‘Caso Coral’. Tras llegar a un acuerdo con el Ministerio Público, fue él quien, supuestamente, soltó la sopa y reveló cómo operaban los demás militares y policías que están acusados de estafar al Estado dominicano con un viaje de más de RD$4,500 millones. Su testimonio ha sido fundamental para armar el rompecabezas de esta presunta trama de corrupción.
Y hablando del ‘Caso Coral’, la fecha del 23 de septiembre es importante. Ese día, a las 2:00 de la tarde, el Primer Tribunal Colegiado tiene previsto hacer la lectura íntegra de la sentencia contra Adán Cáceres Silvestre y Juan Carlos Torres Robiou, entre otros que fueron sentenciados por corrupción y lavado de activos. La magistrada Gisell Méndez, que preside el tribunal, junto a sus colegas, busca entregar una decisión motivada que sea sólida y clara, después de un juicio oral que duró la friolera de 658 días calendario. ¡Un largo, pero larguísimo proceso!
A partir de esa lectura, o de que les notifiquen la sentencia, es que a los procesados les empieza a correr el plazo para que, si no están de acuerdo con lo que se decidió, puedan meter su recurso de apelación. O sea, la vaina no termina ahí. Esto demuestra lo complejo y extenso que puede ser un proceso judicial en casos de esta envergadura, donde se ventilan acusaciones de corrupción que tocan fibras sensibles en la sociedad dominicana. El ojo público está avizor, esperando que la justicia se mantenga firme y transparente, sin importar quién sea el que esté en el banquillo. ¡Así es que se arma el respeto por la ley en nuestro país!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




