La ‘vaina’ con el Ministerio de Educación (Minerd) se puso ‘jevi’ a semanas de que arranque el nuevo año escolar 2026-2027. Contratistas, empleados administrativos y docentes se tiraron a la calle este miércoles, frente a las oficinas del Ministerio de Educación, para reclamar lo que consideran suyo: aumentos salariales, el pago de una deuda que ya supera los RD$4,000 millones y, de paso, más transparencia en el proceso de Evaluación de Desempeño Docente. La situación, según los manifestantes, podría poner en riesgo el inicio de las clases, ¡así de claro!
Juan Valdéz, quien según el reporte preside el Colectivo Ciudadano por la Calidad Educativa, soltó que, a pesar de los innumerables reclamos, la cartera educativa no ha dado la cara ni ha resuelto nada. Este ‘lío’ tiene a más de 80,000 empleados del sistema educativo cobrando sueldos que apenas llegan a los RD$12,000 mensuales, una suma que Valdéz catalogó como ‘una condena a la miseria’. Imagínate tú, con los precios cómo están, eso no da para vivir tranquilo en este país, es una realidad que se ve en cada esquina.
Valdéz también le dio su palo a las declaraciones de que la hambruna en República Dominicana se ha eliminado, asegurando que eso es ‘imposible’ cuando hay tanta gente pasando trabajo con salarios tan bajos. Los trabajadores, según el reporte, se sienten ignorados, y sus peticiones de reajuste salarial se quedan en el aire, lo que genera un malestar generalizado entre los que día a día se fajaban por la educación dominicana. Es una situación que toca el bolsillo de miles de familias, ¡una verdadera chercha!
Pero el problema no se queda solo en los sueldos. Los contratistas, que son los que ponen el pecho para la construcción y remozamiento de las escuelas, están en un aprieto ‘bien gordo’. Valdéz cuestionó con razón cómo se pretende avanzar en la construcción si a ellos no se les paga un solo peso. Hablamos de un déficit de más de 28,000 aulas, y con las obras paradas, ¿cómo se espera que estén listos los centros para el inicio del año escolar? Encima, según los contratistas, les quieren descontar dinero por auditorías viejas, ¡una locura!
El ingeniero Wilmer Santana, uno de los afectados, narró la ‘odisea’ que vive. Afirmó que tiene la ‘constitución quebrada’, la DGI detrás de él y un viaje de líos económicos por la falta de pago. Hizo un llamado directo a Angel Hernández, quien según Santana, ha recibido sus cartas, para que ‘resuelva’ la situación de estas personas a las que, en sus palabras, ‘se les está mintiendo’. La deuda, que afecta a más de 148 constructoras, ya va por los RD$4,000 millones por trabajos que tienen hasta 3 años sin ser saldados, a pesar de haber presentado todos los recibos y contratos.
Otro que soltó su queja fue Antony Reyes, también contratista, quien dijo que, aunque el presidente Luis Abinader supuestamente ordenó los pagos a través de una ley y una reunión en el Palacio, los fondos no aparecen. Reyes se pregunta ‘a qué se debe este maltrato’ a hombres y mujeres que invirtieron sus recursos para que las escuelas estuvieran ‘chulas’ y listas para los estudiantes, y que a tres años de haber concluido sus obras, todavía están en este ‘afán de vida’ sin ver su dinero. Es una situación que raya en lo inverosímil para los involucrados.
Las consecuencias de esta falta de pago son bien duras, ‘mi gente’. Los afectados están lidiando con embargos de cuentas, deudas en ferreterías, problemas con sus trabajadores, pérdida de vehículos y hasta viviendas embargadas. Para colmo, el estrés y la presión económica han provocado problemas de salud en algunos de ellos. Es una situación crítica que afecta la vida de muchas familias dominicanas, esperando que se haga justicia y se les pague lo que les toca.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



