¡Atención, gente! La ‘vaina’ geopolítica en el Medio Oriente está calentando el ambiente y, como era de esperarse, el Petróleo de Texas se ha dejado sentir, aunque sea con una subidita discreta. Este viernes, el precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) abrió con un alza del 0.02%, llegando a los 81.27 dólares el barril, una reacción que llega de una vez tras las nuevas y fuertes amenazas de Estados Unidos hacia Irán. Lo que pasa lejos siempre tiene su repercusión aquí, y en el mercado de los combustibles, la cosa se pone chiva bien rápido.
Según el reporte, Estados Unidos no anda con rodeos. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, soltó el jueves en una entrevista con Newsmax que las medidas contra Irán serán como ‘nunca se han visto en la historia del aislamiento económico de un país’. ¡Qué fuerte! Además, mencionó un ‘bloqueo continuado del estrecho de Ormuz’ para que no entre ni salga nada de los puertos iraníes. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que Washington tiene la capacidad para mantener ese bloqueo naval ‘indefinidamente’. ¡Ahí eh que tá! Esto es un desafío de esos que ponen los pelos de punta en las relaciones internacionales.
Este incremento en la tensión no es un invento del aire. La noche anterior, dos buques de la petrolera emiratí ADNOC fueron atacados mientras transitaban por el estrecho de Ormuz. Aunque, gracias a Dios, no hubo víctimas, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos (EAU) le atribuyó la acción a Irán de una vez, aunque la República Islámica no se ha pronunciado. Desde que se armó el ‘coro’ de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero, ya van 18 buques de ADNOC atacados en Ormuz, con un tripulante fallecido y veinte heridos. Eso es un viaje de vaina que está pasando por allá.
El Estrecho de Ormuz, para los que no están en el ‘tigueraje’ de la geografía y el comercio, es un punto clave, un cuello de botella por donde transita una parte importantísima del petróleo mundial. Históricamente, cualquier tensión en esa zona hace que el mercado de combustibles se ponga nervioso y los precios empiecen a bailar. Un bloqueo o una interrupción significativa ahí, como los gringos están amenazando, no es chercha; podría trastornar el suministro global de petróleo de una forma que ni nos imaginamos, afectando desde el transporte hasta la industria y, claro, el bolsillo de la gente de a pie.
Y para colmo, en el plano más técnico, la Agencia Internacional de Energía (AIE) reveló un aumento de 17.4 millones de barriles en las reservas de crudo. ¡Un viaje de petróleo guardado! Además, pronosticó que la demanda mundial de petróleo caerá más de lo previsto este año. Esto, en medio del creciente impacto del cierre de Ormuz. Esta combinación de alta tensión geopolítica y una proyección de menor demanda global crea un panorama complejo y volátil para el futuro inmediato de los precios del crudo, y por ende, para las economías de todo el mundo.
La verdad es que esta situación pinta un futuro incierto. La ‘vaina’ del petróleo siempre ha sido un termómetro de la geopolítica mundial, y cuando las potencias se ‘guayan’ y amenazan con aislamiento y bloqueos, el mercado se pone más ‘jevi’ que un aguacero en pleno sol. Es un recordatorio de que, aunque estemos lejos, los conflictos en lugares como el Estrecho de Ormuz nos pueden afectar directamente, porque al final del día, esos ‘chelitos’ del combustible son parte de la economía de cada dominicano. Hay que estar atentos a cómo se desarrolla este ‘tigueraje’.
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