En el ambiente vibrante de nuestra querida República Dominicana, donde la imagen personal a veces puede volverse un ‘coro’ de prioridades, una voz experta ha levantado la bandera de la cautela. La médico cirujano Kalieska Arroyo, una especialista en medicina estética con 28 años de experiencia y más de 40 mil casos exitosos, ha enfatizado la importancia de anteponer la salud y el bienestar del paciente a cualquier otro factor, como los costos o la prisa, al realizar procedimientos estéticos.
Según la experta, la seguridad debe ser el criterio principal en todo el proceso. Esto implica una selección rigurosa del paciente, asegurándose de que esté en condiciones físicas y mentales óptimas para una intervención. Arroyo señala que condiciones médicas preexistentes como la diabetes descontrolada, problemas inmunológicos o cardiovasculares pueden elevar significativamente los riesgos asociados a las cirugías estéticas, haciendo que el proceso sea más delicado de lo que uno pensaría.
La especialista también aconseja irse por la tangente de las técnicas menos invasivas y los procedimientos de menor duración. Poniendo un ejemplo bien claro, en el caso de las liposucciones, se recomienda evitar extraer un viaje de grasa de múltiples zonas en una misma sesión. Un límite prudente, según sus palabras, sería no pasar de dos litros de grasa al día, una medida clave para mitigar las complicaciones que pueden surgir de intervenciones más complejas y extensas. Es decir, que no todo puede resolverse ‘de una vez’.
Arroyo fue muy enfática al destacar que aumentar los riesgos de una cirugía estética, que al final del día es una intervención electiva, solo para bajar los gastos del quirófano, no es el camino. ‘Tenemos que priorizar la salud y el bienestar de los pacientes’, afirmó, dejando clarito que la economía no puede ser un factor que comprometa la integridad de una persona que busca mejorar su aspecto.
Además, la especialista subraya la necesidad de que las intervenciones se hagan en centros que estén equipados para responder a cualquier ‘vaina’ de emergencia. Esto incluye contar con coche de paro, desfibrilador, monitor cardíaco y oxígeno, equipos esenciales para garantizar una reacción rápida y eficaz. De igual manera, es crucial tener un equipo de profesionales especializados en diversas áreas de la medicina estética, para que el ‘tigueraje’ sea completo y bien manejado.
Durante su entrevista con la tanatóloga Luisa Parejo en el programa “La Dra. Controversia” de El Nuevo Diario TV, Arroyo resaltó la importancia de un equipo multidisciplinario. Explicó que en su clínica no es un solo médico el que hace todo el trabajo, sino que se involucran diferentes subespecialistas. Esto asegura que cada paciente reciba la técnica más adecuada a su caso, lo que se traduce en mejores resultados y, sobre todo, una mayor seguridad.
En sus 28 años de trayectoria, la médico ha visto cómo los procedimientos estéticos han sido una pieza clave en el repunte de la autoestima de personas que pasaban por momentos difíciles, tanto a nivel personal como emocional. Ha sido testigo de cómo, tras una cirugía reconstructiva o estética, muchas mujeres han vuelto a coger ‘ánimo’ y han emprendido nuevos rumbos en sus vidas, recuperando una confianza que pensaban perdida.
Esto nos hace entender que la estética va más allá de lo superficial. Según Arroyo, es fundamental considerar el estado emocional de los pacientes y ofrecerles un acompañamiento integral durante todo el proceso. Su equipo se encarga de dar esa atención completa, porque no es solo el cuerpo lo que se transforma, sino también el espíritu y la percepción de uno mismo.
La clínica de la doctora Arroyo es un imán para pacientes internacionales, recibiendo gente de Estados Unidos, Europa y Asia. Para ellos, tienen un paquete ‘bacano’ que incluye alojamiento, enfermería, fisioterapia y alimentación especializada para el postoperatorio. Esto demuestra una visión global y un compromiso con un servicio de calidad que abarca cada detalle del cuidado.
Finalmente, Arroyo destacó el vínculo que tiene con su equipo y cómo incentiva su crecimiento profesional. Ha apoyado a varios colaboradores a seguir formándose en carreras como medicina y enfermería, fomentando así un ambiente de desarrollo y bienestar dentro de la clínica. Una muestra de que, más allá de la cirugía, hay un compromiso con la gente y su futuro.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



