¡Atención, ‘tigueres’ del volante! Dajabón, esa provincia con un ‘coro’ comercial que no para, está a punto de ver un cambio ‘jevi’ en su panorama vial. La construcción de la circunvalación Dajabón es la comidilla entre camioneros y comerciantes que, por años, han tenido que bregar con unos tapones que ni te cuento. Imagínate, ese ‘trajín’ constante de vehículos de carga atravesando el centro del pueblo, ¡es una vaina! Pero, según se ve, esta obra viene a ser el ‘desahogo’ que muchos esperaban para que el tránsito pesado fluya como es.
Esta nueva arteria vial, que ya se está labrando entre terrenos removidos y el sonido de equipos pesados, tiene una misión clara: conectar de una vez el mercado fronterizo, las instalaciones de Aduanas y el puente internacional. La idea es ‘sacar del medio’ a un buen viaje de camiones que, hasta ahora, tienen que meterse por las entrañas de Dajabón, creando un ‘caos’ que afecta tanto a los locales como a los que vienen de afuera. Para los que ‘se la buscan’ día a día con el transporte de mercancías, esto no es solo una carretera más; es una promesa de menos horas de tranque, mayor seguridad y una movilización más eficiente de esos productos que mantienen la frontera activa.
El sentir de la gente es palpable. Enrique Manuel Martínez, un camionero que le ‘mete mano’ al transporte de repollo, sabe bien lo que es una ‘prueba de paciencia’ al intentar entrar a Dajabón con su carga. Él mismo lo soltó: “Uno pasa muchas vicisitudes para poder entrar a Dajabón. Con esta vía que ya comenzaron a construir, para nosotros será un milagro”. ¡Y quién no le va a creer! Esa concentración de vehículos y los espacios ‘apretaos’ son un dolor de cabeza constante. Otro que le da ‘pa’ lante’ a la obra es Carlas Estévez, quien trae coco seco desde Samaná, y ve en la nueva carretera “un desahogo y una ayuda para todo el que transita hacia esta zona”. Se nota la esperanza en la gente, eso sí.
No es un secreto que Dajabón es un punto neurálgico para el comercio entre República Dominicana y Haití en la frontera norte. Por sus calles se mezclan camiones ‘cargados hasta los moños’ de alimentos y otras mercancías con el ir y venir de motoristas, carros privados, comerciantes y peatones. Toda esa ‘mezcolanza’ ha sido por años un caldo de cultivo para los congestionamientos y, lamentablemente, para el riesgo de accidentes. La circunvalación busca ponerle fin a esa ‘chercha’ desorganizada, llevando el tráfico pesado por una ruta más directa y controlada, lo que se traduce en una circulación más segura y ordenada para todos.
Pero la vaina no se queda ahí, ¡no! Esta circunvalación es parte de un plan más grande y ‘chulo’ para la zona: el Corredor Logístico Industrial Fronterizo. Este proyecto ambicioso busca integrar zonas francas, áreas industriales y almacenes logísticos, dándole un ‘upgrade’ significativo a la infraestructura fronteriza. La idea es facilitar el movimiento, almacenamiento y procesamiento de mercancías, fortaleciendo la economía de la zona. En este contexto, la nueva vía se convierte en el eslabón fundamental para que todo ese crecimiento logístico no termine ahogando las ya congestionadas calles de Dajabón.
Mientras las máquinas siguen ‘dándole a la faena’ y el trazado va tomando forma, los transportistas y la comunidad en general observan con grandes expectativas. Cada tramo que se abre representa la posibilidad de dejar atrás las maniobras complicadas, los largos tranques y el estrés que implica su labor diaria. Para Dajabón, esta carretera es la oportunidad de organizar su propio crecimiento y mitigar el impacto del aumento de la actividad económica en sus vías urbanas. La obra aún está en curso, pero el ‘tigueraje’ de la frontera ya ‘está en una’ con la ilusión de que esta nueva vía se convierta en el verdadero ‘desahogo’ vial que han esperado por tanto tiempo.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



