Manoguayabo está de fiesta, y no es para menos, porque otra vez, Pedro Martínez, nuestro inmortal de Cooperstown, se ha botado. Lejos de las luces de la lomita que lo vieron brillar, ‘El Grande’ ahora está ‘echando pa’lante’ desde las aulas, inaugurando su imponente Complejo Educativo y Deportivo. Este proyecto ‘chulo’, ubicado en Manoguayabo, Santo Domingo Oeste, es una señal clara de que el compromiso con la juventud dominicana va en serio, y para la inauguración, hasta el presidente de la República, Luis Abinader, se dio su vuelta.
El mandatario, en su intervención, no escatimó en elogios, destacando la dedicación del reconocido exlanzador y la labor impresionante que realiza su fundación en pro del desarrollo de nuestros jóvenes. Abinader manifestó que es el Gobierno quien debe agradecer iniciativas como esta, presentándola como un ‘modelo’ a seguir para otras figuras importantes del país. Este Complejo Educativo no es solo una escuela, es un faro de esperanza, diseñado para acoger a 1,300 estudiantes en su primer año, con la mira puesta en alcanzar una matrícula de 1,700 alumnos una vez que opere a toda capacidad.
La infraestructura es un ‘viaje’ de facilidades, pensada para la formación integral. Cuenta con una escuela básica y un politécnico, sumando entre ambos nada más y nada menos que 55 aulas modernas. Pero la cosa no se queda ahí; el proyecto incluye talleres para capacitación técnico-profesional en áreas demandadas, un estadio de béisbol de primera categoría, una pista de atletismo ‘jevi’, dos canchas techadas multiusos, un gimnasio completísimo y, pensando en la seguridad del estudiantado y la comunidad, hasta un destacamento policial.
Acompañando a Pedro Martínez en este día tan significativo estuvo su esposa, Carolina Cruz, ejecutiva clave de la fundación, y el estelar jugador de las Grandes Ligas, Juan Soto, el jardinero de los Mets. Para el ganador de tres premios Cy Young, la inauguración representa la culminación de un sueño que se tardó unos seis años en materializarse, tomando forma allá por 2021. ‘Solo Dios sabe lo que siento en mi corazón. Ver las grandes figuras del presente, como Juan Soto, para mí era un sueño’, expresó Martínez, haciendo un llamado a la comunidad para que aproveche estas oportunidades y que los jóvenes tomen como ejemplo su trayectoria y la de Soto.
La visión de Pedro va más allá del deporte; busca inculcar valores y demostrar que no solo hay que ser pelotero para echar pa’lante. ‘Aquí tengo uno de mis discípulos, que después va a tener que dar parte de lo que él aprendió. A eso es a lo que aspiro: que la comunidad entienda que no tiene que ser pelotero, que cada quien puede poner su granito de arena’, enfatizó. Por su parte, Juan Soto, fiel a su compromiso con la tierra que lo vio nacer, mostró su firme respaldo a estas iniciativas. ‘Siempre voy a apoyar las buenas causas que ayuden a crecer a la República Dominicana’, afirmó el talentoso jardinero.
El proyecto, que significó una inversión de 920 millones de pesos, se divide en dos grandes centros educativos. La Escuela Básica Paulino Jaime Abreu, equipada con 27 aulas, su propia cancha deportiva, plaza cívica, comedor, biblioteca y áreas administrativas. Y el Politécnico José Cheché Abreu Vargas, que además de sus propias facilidades como comedor, biblioteca y laboratorios de informática, ofrece una oferta formativa que es ‘bacana’ de verdad.
Entre los talleres especializados que el Politécnico José Cheché Abreu Vargas pone a disposición de la juventud, encontramos opciones en Enfermería y Gastronomía; Medio Ambiente y Riesgos Laborales; Animación Físico-Deportiva y Socorrismo; y Acondicionamiento Físico y Entrenamiento Deportivo. Sin duda, una propuesta variada y completa que busca preparar a los jóvenes de Manoguayabo para el futuro, tanto en lo académico como en lo profesional, siguiendo el legado de excelencia que Pedro Martínez siempre ha cultivado.
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