La diplomacia, esa vaina tan seria, se ha puesto de lo más caliente entre Cuba y República Dominicana, mi gente. La Habana, con un tono que no deja dudas, le ha cantado la tabla a Santo Domingo por la reciente ‘expulsión diplomática’ de varios de sus funcionarios, alegando que no hay una sola razón válida para semejante medida y echándole la culpa, ¡cómo no!, a presiones de Estados Unidos.
Sin embargo, el Gobierno dominicano, según la noticia, se ha mantenido en su postura de no soltar prenda sobre el porqué de esta decisión, amparándose en el carácter diplomático del asunto. Pero, ¡ay, el tigueraje! La vaina cogió otro giro cuando Diario Libre soltó una bomba, revelando que organismos de seguridad criollos detectaron a agentes cubanos haciendo coro en las instalaciones de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, ¡y no precisamente para animar a la muchachada!
Asegún el reporte, estos supuestos agentes andaban en la chercha, pero con un objetivo bien claro: vigilar a los atletas cubanos para evitar que se quedaran por aquí. La vicecanciller cubana, Josefina Vidal, aunque niega cualquier irregularidad, no tardó en argumentar que la falta de una explicación pública de RD solo demuestra que cedieron a presiones gringas, ¡una vaina del otro mundo!
Uno de los momentos más jevi fue cuando militares dominicanos, según la investigación, pescaron a unos ciudadanos cubanos persiguiendo a deportistas en el Parque del Este que, al parecer, tenían ganas de ‘cambiar de aire’. De una vez, se armó el operativo: cerraron las puertas, chequearon acreditaciones y, ¡zas!, sacaron a los que no tenían vela en ese entierro. Y por si fuera poco, la noticia cuenta que algunos de estos agentes usaban uniformes de otras delegaciones, un tigueraje para pasar desapercibidos, ¡qué vaina con eso!
La reiteración de estos coros extraños llevó a nuestras autoridades a establecer un protocolo especial, ¡es que no e’ relajo! Esto fue considerado una injerencia en los asuntos internos, y es que se reportó que al menos cinco atletas cubanos se quedaron de este lado del charco, dejando su delegación y buscando un nuevo rumbo.
Es importante recalcar que, según la misma investigación de Diario Libre, no se ha podido confirmar que los nueve funcionarios a los que se les pidió la guagua para irse fueran los mismos agentes que andaban en estas actividades. El Mirex, por su parte, sigue con la discreción a millón, sin soltar ni pío sobre esa conexión, dejando a la gente con la intriga.
La posición cubana, sin embargo, es otro cantar. Vidal insistió en que sus funcionarios siempre actuaron bajo la Convención de Viena y las leyes dominicanas, sin cometer ninguna falta, ¡que conste! Ella volvió a acusar a Washington de querer aislar a Cuba internacionalmente y de presionar a los gobiernos de la región para que le sigan la corriente, ¡un relajo que no termina!
Y para que la gente sepa, el reporte también aclara que la ausencia de una explicación pública por parte de República Dominicana no es ninguna violación a las normas diplomáticas internacionales. La Convención de Viena permite declarar a un diplomático ‘persona non grata’ sin necesidad de dar razones. Así que, en ese sentido, RD está de lo más bien con el derecho internacional, aunque la vaina esté caliente y el ambiente medio espeso.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



