El reconocido historiador Roberto Casaá, director del Archivo General de la Nación según el reporte, ha salido al frente con la frente en alto para desmentir lo que considera un ‘tigueraje’ de acusaciones por parte de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP). El ‘pleito’ es por los Libros de Historia de 5.º y 6.º de primaria, cuya responsabilidad de elaboración recayó en la institución que dirige. Casaá no se anduvo con rodeos, calificando las imputaciones de ‘temerarias’ y ‘deshonestas’, y hasta sugiriendo que el presidente del gremio, al parecer, ni siquiera ha cogido esos libros en sus manos.
La ADP, por su lado, ha puesto el grito al cielo, aduciendo que estos textos están promoviendo una ‘desnaturalización de la historia dominicana’, una ‘adecuación a una llamada Agenda 2030’, una ‘desnacionalización’ y hasta la disparatada idea de una ‘fusión con Haití’. Ante esto, Casaá fue enfático: todas esas son ‘fantasías’ sin fundamento. Él mismo ha redactado un documento detallado para desmontar cada alegato, citando pasajes específicos de los libros de Quinto y Sexto, que son los que enfocan la historia de nuestra isla, demostrando la falta de validez de tales aseveraciones.
El historiador explicó cómo fue el proceso de elaboración de estos materiales educativos. Aclaró que, aunque se basaron en el currículo vigente, se tomó la libertad propia de los libros de texto, que no siguen ‘a pie juntillas’ cada punto. El equipo se dedicó a desarrollar temas que abarcan desde la prehistoria de la isla hasta finales del siglo XX. El presente siglo se abordó solo marginalmente, con temas como la distribución poblacional y el Producto Bruto Interno, así como una revisión de la Carta Magna del 2010, pero nunca como una narración sociopolítica del ahora.
Además, Casaá destacó que la creación de estos libros fue un trabajo en equipo multidisciplinario, involucrando a especialistas en edición, documentación, pedagogía y psicología. No fue un trabajo de una sola persona, sino de un grupo comprometido con la calidad, donde él mismo aportó con la autoría de dos de los seis tomos. Un libro de texto, según sus palabras, es mucho más que un simple recuento de hechos; incorpora mecanismos pedagógicos y psicológicos, como ejercicios y coevaluaciones, para que los estudiantes se interesen y asimilen la materia de forma efectiva. Es un ‘vacilón’ de información bien estructurada.
El director del Archivo General de la Nación no ocultó su preocupación por las acusaciones del gremio magisterial, afirmando que estas están haciendo un ‘servicio muy negativo’ a la educación dominicana. Para Casaá, uno de los grandes logros recientes del Ministerio de Educación ha sido, precisamente, el desarrollo de este programa que pone a disposición de los estudiantes materiales actualizados y de calidad, tanto en formato impreso como en línea. ‘Si hay algo bacano que se ha hecho, es esto’, sentenció.
Finalmente, Casaá reiteró su censura a la ADP, insistiendo en que la acusación es ‘temeraria y deshonesta’. Argumentó que si hubiese algún punto de desacuerdo real, el presidente de la ADP debería señalar el libro y la página específicos donde se encuentran los supuestos fallos, en lugar de englobar todos los textos en una misma ‘vaina’. Es un llamado a la claridad y a la responsabilidad en un debate tan crucial para el futuro educativo de la juventud dominicana, porque la ‘chercha’ está buena, pero la educación no es un juego.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



