En Santiago de los Caballeros, la preocupación crece como la espuma al ver cómo aumenta la presencia de niños y adolescentes deambulando por las calles. Es una ‘vaina’ que nos ‘jala’ el corazón, según lo que reportan las instituciones que trabajan con esta población tan vulnerable. La situación de los Menores en Santiago que viven en situación de calle se ha vuelto un tema de discusión primordial en ‘el patio’, con un incremento notable de casos identificados.
La Fundación Acción Callejera, que hace un trabajo ‘chulo’ en la ciudad, ha identificado a 60 menores en las vías públicas solo en los primeros seis meses de este año. ¡Imagínense ustedes! Esto supera los 47 casos registrados en todo el año pasado. Eduardo Cruz, coordinador del Programa de Intervención en Calle de Acción Callejera, ‘asegura’ que, aunque la cifra es ‘heavy’, el número real podría ser mucho mayor, ya que solo se enfocan en el casco urbano.
De esos 60 ‘chiquitos’, 35 son de nacionalidad haitiana. Muchos de estos, según Cruz, llegaron al país sin compañía o con otro menor, sin tener familiares que se hagan cargo de ellos. Dormir en la calle es un ‘disparate’, una situación llena de riesgos: el consumo de narcóticos, el maltrato físico y la violencia sexual son una cruda realidad para muchos de estos jóvenes que se buscan la vida como pueden.
Acción Callejera no se queda de brazos cruzados, no señor. La institución realiza un proceso de identificación e intervención social ‘de una vez’ para entender por qué cada niño está en la calle, tratar de localizar a sus familiares y buscar la manera de que regresen a un entorno seguro. Sin embargo, la reunificación familiar, especialmente con los menores haitianos que no tienen familia en República Dominicana, es un reto grande, y en ocasiones, algunos terminan ‘volviendo al ruedo’ en las calles pocos días después de ser reinsertados.
¿Y dónde los vemos? Por todos lados, mi gente. En las zonas de mayor movimiento, como el área monumental, los semáforos, los supermercados y cerca de los elevados, es donde se nota más su presencia. Eduardo Cruz comenta que es común ver a estos niños vendiendo flores, paletas, limpiando cristales o simplemente pidiendo ‘la caridad’. ‘Donde quiera que hay un semáforo, comercios y supermercados hay un niño afuera pidiendo en la calle’, dice Cruz, mostrando la crudeza de la ‘vaina’.
El aumento de casos se atribuye a una combinación de factores que nos afectan a todos: la pobreza, la migración haitiana, la falta de educación y la negligencia familiar. La viceministra de Interior y Policía, Ángela Jáquez, destacó la diferencia entre los niños que están ‘en la calle’ de forma circunstancial y aquellos que se encuentran ‘en condición de calle’, estos últimos con una vulnerabilidad extrema, durmiendo en espacios públicos y sin protección familiar. Es una situación dinámica, ‘no estática’, que cambia constantemente.
Para prevenir que más niños caigan en esta situación, Acción Callejera también trabaja con programas de prevención que alcanzan entre 450 y 500 menores. Estos programas incluyen alfabetización, acompañamiento educativo y acciones para evitar la deserción escolar. Además, el Ministerio de Interior y Policía, junto con el Ministerio de Educación, impulsa el programa ‘Escuela Abierta’ para mantener a los niños ocupados durante las vacaciones escolares, ofreciendo alternativas a las familias que trabajan y no tienen con quién dejar a sus ‘muchachitos’.
La vicealcaldesa de Santiago, Mariana Moreno, enfatizó que, ante estos casos, el Ayuntamiento debe coordinar con el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani). Las medidas no pueden ser ‘drásticas’ porque se trata de niños y adolescentes que necesitan una evaluación integral de su situación familiar. Conani realiza evaluaciones psicológicas y sociales para determinar las condiciones de cada menor y decidir si pueden volver a casa o requieren la intervención de otras instituciones. Esta ‘realidad de calle’ es un llamado de atención urgente que nos exige a todos, autoridades y ciudadanía, buscar soluciones efectivas para proteger a nuestra niñez.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



