¡Mi gente! Se ha armado un ‘lío’ tremendo en el mundo del entretenimiento chino, y es que una mujer adinerada, una verdadera ‘actriz rica’ según los reportes, ha puesto de patas arriba la industria por cómo manejó el financiamiento de una serie dramática. La condición era clara: ella sería la protagonista femenina, y de paso, tendría el control absoluto del guion. A raíz de esto, se rumorea que aprovechó su posición para meterle más de 60 escenas de besos con el joven actor que hacía del galán, tomas que, al parecer, no estaban ni por asomo en el libreto original. ¡Una situación que ha dejado a más de uno con la boca abierta y la gente comentando de una vez!
El que ha puesto la cara y denunciado esta ‘vaina’ es Zhong Yufei, un actor chino de apenas 23 años. Para él, esta producción era la oportunidad de su vida, un trampolín para impulsar su carrera que, hasta ese momento, solo contaba con algunos cortometrajes. Pero lo que prometía ser un sueño, se convirtió, según su relato, en un constante acoso. El joven actor ha narrado cómo se sintió presionado y coaccionado, una situación que, sin duda, resalta los desafíos a los que se enfrentan los talentos emergentes en un mercado tan competitivo.
Según la información que ha corrido como pólvora por los medios locales, esta señora no era una inversionista cualquiera; era la única que soltaba el chelito para esta serie de 50 episodios. Y con la billetera en mano, pues impuso sus reglas: protagonismo para ella y la última palabra en el guion. Esa posición le dio un poderío ‘bacano’ sobre todo el rodaje, al punto que, asegún las versiones, nadie del equipo se atrevía a cuestionarle nada. ¿La razón? El miedo de que la doña retirara el billete y mandara todo el proyecto a la ‘calle’.
La situación con el guion llegó a ser tan surreal que, a pesar de las advertencias del director y otros miembros del equipo sobre la excesiva cantidad de besos que podían afectar la trama y la conexión con el público, sus objeciones fueron ignoradas. La respuesta de la actriz, según Yufei, fue rotunda: ‘He visto más cortometrajes dramáticos de los que tú has hecho jamás’. Una frase que deja claro quién tenía el ‘sartén por el mango’ en ese set y cómo el dinero puede ser un factor determinante en la visión creativa.
El actor Zhong Yufei contó que la primera vez que se sintió realmente incómodo fue en una de esas tantas escenas románticas. Se sorprendió cuando, según su testimonio, su coprotagonista comenzó a besarlo de una forma demasiado apasionada. Intentó alejarse, pero supuestamente, la mujer lo sujetó por la nuca y siguió besándolo contra su voluntad. A pesar de este incidente tan ‘fuerte’, el joven decidió seguir con el rodaje, pensando en el ‘pique’ profesional que significaba la serie, mientras el resto del equipo, al parecer, miraba para otro lado sin intervenir.
Pero la cosa no terminó ahí, mi gente. Después de finalizar la filmación, hubo otro ‘peje’ con la serie. El productor Meng Xing explicó que la plataforma donde se iba a emitir el material le dio una ‘patada’ al proyecto después de revisar algunos episodios en la posproducción. La principal razón del rechazo fue la cantidad desproporcionada de escenas de besos y el contenido que consideraron ‘demasiado explícito’, lo que ponía en riesgo el cumplimiento de las normativas de la plataforma. ¡Un palo que nadie esperaba!
Después del ‘fracaso’ comercial y las críticas ‘malas’ que recibió el guion, Meng Xing, el productor, decidió ‘soltar la sopa’ y hablar de las circunstancias en las que se hizo la serie. Confesó que él y su equipo tuvieron muy poco margen de maniobra, pues las decisiones importantes estaban en las manos de la actriz y única inversora. Estas declaraciones se hicieron virales en las redes sociales chinas y abrieron un debate importante sobre el poder en los rodajes y cómo los actores jóvenes, que están buscando una oportunidad, pueden quedar vulnerables ante estas situaciones.
Este caso ha provocado un debate ‘jevi’ sobre el uso del poder económico en las producciones audiovisuales. Muchos usuarios han cuestionado cómo los actores, especialmente los más jóvenes, pueden terminar expuestos a situaciones de acoso o ser tratados como simples objetos en los sets de rodaje. La ‘vaina’ de esta actriz rica ha encendido las alarmas y ha puesto en el ojo del huracán la ética y las dinámicas de poder que a veces se ocultan tras el brillo de las cámaras. Es un llamado de atención para que la industria se ponga las pilas y proteja a sus talentos.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




