La situación en el sector de El Embrujo III, en la vibrante Santiago de los Caballeros, tiene a sus residentes con los nervios de punta. Las calles, de acuerdo al reporte, están en un estado deplorable, una ‘vaina’ que la comunidad lleva más de un año reclamando al Ayuntamiento local sin ver una solución a la vista. Esta persistente problemática no solo genera incomodidad, sino que se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los que transitan diariamente por estas vías.
Según la noticia, Margarita Flete, presidenta de la junta de vecinos del lugar, ha sido la voz cantante en esta lucha. Ella asegura que el ‘tigueraje’ de la comunidad ha acudido en reiteradas ocasiones al cabildo y a los departamentos correspondientes, pidiendo de una vez por todas la reparación de las vías. Sin embargo, y para sorpresa de nadie en el barrio, la respuesta concreta brilla por su ausencia, dejando a los vecinos en un limbo de promesas y esperas interminables.
El deterioro es tan marcado que, según Flete, los badenes en las intersecciones del sector se han transformado en hoyos de gran profundidad. Estas trampas viales no solo dificultan el paso de los vehículos, especialmente aquellos de poca altura, sino que representan un riesgo constante. La circulación se torna un calvario, y la gente que tiene que salir a diario para el trabajo o cualquier diligencia, se las ve en figurillas para sortear estos obstáculos.
La comunidad de El Embrujo III está harta de los taponamientos y congestionamientos que estas calles provocan. El tránsito se vuelve lento, la movilidad se afecta y el tiempo que se pierde es un viaje. Pero no solo es el tiempo, también el bolsillo se resiente. Los daños que, según los denunciantes, sufren los vehículos son pan de cada día, sumando gastos inesperados en reparaciones que nadie quiere, pero que la realidad impone.
La falta de respuesta por parte de las autoridades municipales es una preocupación palpable entre los moradores. Con toda la razón, Margarita Flete expresó su frustración y pidió al alcalde, Ulises Rodríguez, que disponga una intervención urgente de las vías. Es un reclamo legítimo, pues los vecinos entienden que si cumplen con el pago de sus impuestos, tienen derecho a contar con calles transitables y, sobre todo, seguras. Es una cuestión de equidad y de servicio público.
Históricamente, la demanda de infraestructuras dignas ha sido un pilar fundamental en la agenda de desarrollo urbano en cualquier ciudad del país, y Santiago no es la excepción. Una red vial en buen estado no solo facilita el día a día de los ciudadanos, sino que impacta directamente en la economía local, el valor de las propiedades y la calidad de vida en general. La inversión en infraestructuras es, sin duda, una señal clara del compromiso de las autoridades con el bienestar de su gente.
La junta de vecinos de El Embrujo III se mantiene firme en su exigencia. No es un ‘coro’ o una ‘chercha’ pasajera; es una necesidad urgente y un derecho fundamental. Los residentes esperan una respuesta que vaya más allá de las palabras y se traduzca en acción real, para que finalmente puedan contar con calles que les permitan moverse con la dignidad y seguridad que merecen. ¡Ya está bueno de ‘relajo’ con esta situación!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




