¡Qué ‘vaina’ más ‘jevi’! El reconocido artista puertorriqueño Ricky Martin, esa figura que nos ha puesto a bailar y a suspirar por décadas, anda por la Mostra de Venecia y ha soltado una verdad que muchos creativos del patio entenderán de una vez: su verdadero refugio es contar historias. Así lo ha dejado claro, sea con su música, frente a las cámaras o en la literatura, lo que él busca es esa conexión, ese “tigueraje” de comunicar algo que impacte y que ponga a la gente a conversar.
Según el reporte de EFE, el cantante y compositor, con 54 años de una carrera que ha sido puro “flow”, enfatiza que no importa el formato. “Mi refugio es poder encontrar esa vulnerabilidad para convencer al público de lo vivido o de lo que he visto que me ha impactado y crear una conversación”, explicó en una entrevista. Para los dominicanos, eso de contar un cuento, de echar un buen chisme o de expresar el “coro” que se tiene por dentro, es fundamental, y Ricky, con su trayectoria, sabe cómo hacerlo a lo grande.
Este paso por la Mostra, un evento de cine de categoría mundial, no es de gratis. El astro latino está presentando la película ‘Hombre al agua’, una producción del conocido director mexicano Gael García Bernal, en la que participa fuera de competición. Imagínense, ver a Ricky Martin compartiendo con el “crème de la crème” del cine mundial, demostrando una vez más que su talento no tiene límites ni fronteras. No es solo el ‘Livin’ la Vida Loca’ o ‘María’; es un artista completo.
En ‘Hombre al agua’, la película que está dando de qué hablar, Ricky Martin interpreta a un actor que, a su vez, da vida al protagonista en una ficción interna dentro de la trama. Un giro interesante, ¿verdad? El personaje principal, encarnado por García Bernal, es un socorrista cubano que ve su vida cambiar drásticamente al salvar a un empresario adinerado. Como quien dice, el tigueraje de la vida, donde no todo lo que brilla es oro, y en ese nuevo mundo, las apariencias pueden engañar un viaje.
Trabajar con Gael García Bernal, según contó el propio Ricky, fue una experiencia “muy divertida” y que le dejó un “buen sabor de boca”. La libertad que da Gael para jugar con los personajes y aportar ideas, mientras se mantiene una estructura clara en el rodaje, es algo que el boricua valoró un mundo. Esto demuestra la flexibilidad y la capacidad de adaptación de un artista de su calibre, que a pesar de su estatus, sigue buscando aprender y enriquecerse en cada proyecto.
Aunque sus escenas en la película se rodaron en apenas un día, la impresión que le dejó la producción fue duradera. “Vi la película y me sigue dando más. Cada vez que la ves te va a seguir dando cosas”, comentó, subrayando que decirle que no a trabajar con un talento como Gael García Bernal no era una opción. Esa actitud de estar siempre abierto a nuevas oportunidades y a colaborar con otros grandes, es parte de lo que hace a Ricky Martin un ícono y un ejemplo de profesionalismo.
Ricky también compartió una reflexión sobre la vida y el arte, diciendo que le gusta “que todo fluya”. Las decisiones de ahora no son las de hace diez años, porque los artistas, y la gente en general, deben tener la mente abierta. Mencionó incluso cómo los hijos, con sus “cosas y unas historias”, te cambian la perspectiva diariamente. Eso es una verdad como un templo; la paternidad te pone los pies en la tierra y te enseña a ver el mundo con otros ojos, a soltar esa “rigidez” que a veces uno carga.
La 83 edición de la Mostra de Venecia, donde ‘Hombre al agua’ se proyecta, es un evento de gala, con otras películas “jevis” en competición como ‘Bunker’, con Penélope Cruz y Javier Bardem, o ‘Primetime’, con Robert Pattinson. Es un ambiente de lo más “chulo” para cualquier amante del cine y la cultura, y que Ricky Martin sea parte de ese “coro” internacional, es un orgullo para toda la comunidad latina. Con un ‘flow’ así, ¡este hombre está de lo más bien!
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