La Unión de Farmacias, sin andarse con rodeos ni ‘chercha’, se ha ‘parado firme’ ante el ‘klk’ que se ha armado con la investigación del caso Senasa 2.0. Esta situación, que involucra un presunto fraude a la ARS estatal, tiene a la entidad con la guardia en alto. Según un comunicado publicado en Diario Libre este martes, la organización ha dejado claro que la lucha contra el fraude no debe, bajo ninguna circunstancia, desmejorar el acceso a los medicamentos para nuestra gente, ni mucho menos meter en el mismo ‘saco’ y poner bajo sospecha a todo un sector que es clave para la salud pública del país.
En ese mismo orden, UDEFAR ha manifestado su respaldo total a cualquier investigación que sea seria, independiente y que se apegue al debido proceso. La meta es que se esclarezca por completo cualquier ‘tigueraje’ o uso fraudulento de los recursos del Seguro Nacional de Salud (Senasa), garantizando que la verdad salga a flote y que los responsables individuales de cualquier ‘vaina’ ilegal sean identificados y respondan ante la justicia, sin privilegios para nadie.
La verdad es que, como ha señalado la asociación, la información que tenemos hasta ahora es parte de una investigación que todavía está en curso. Es un asunto serio donde le toca al Ministerio Público presentar las pruebas contundentes, y al final del camino, son nuestros tribunales quienes tienen la última palabra para determinar las responsabilidades específicas de cada quien. Aquí no se puede ir de ‘boca de ganso’ y condenar a nadie antes de tiempo.
Con esa visión, la Unión de Farmacias rechaza con fuerza tanto la impunidad, que a nadie le gusta, como las condenas anticipadas y esas generalizaciones que pueden afectar injustamente a miles de farmacias y profesionales que están haciendo su trabajo bien, con todo el rigor. Sería un ‘relajo’ y una tremenda injusticia que todo el mundo pague por el ‘desorden’ de unos cuantos. Su postura busca proteger la buena fama y la operación de un sector que día a día se la ‘busca’ para servir a nuestra gente.
Es más, UDEFAR ha asegurado que si una investigación firme demuestra la participación de alguno de sus miembros en hechos ilícitos, ellos ‘de una vez’ aplicarán las medidas disciplinarias que están en sus estatutos. Esto, claro está, sin quitarle a las autoridades judiciales la potestad de imponer las sanciones que correspondan. La organización es categórica: no va a tolerar prácticas que vayan en contra de la ley ni acciones que perjudiquen a los afiliados del sistema de seguridad social, porque al final del día, la confianza es una ‘vaina’ que hay que cuidar.
Para cerrar con broche de oro, la asociación ha reiterado su total disposición a colaborar con las autoridades cuando se les requiera formalmente. Desde su sector, prometen poner de su parte para fortalecer los controles, mejorar la trazabilidad de cómo se dispensan los medicamentos y promover una mayor transparencia en la relación entre las farmacias, las administradoras de riesgos de salud y los afiliados. Tienen la fe de que las investigaciones seguirán hasta sus últimas consecuencias, sin privilegios y con respeto a la Constitución y las leyes de esta tierra. La Unión de Farmacias seguirá trabajando sin descanso para preservar la confianza en el sector farmacéutico y defender un sistema de salud que sea más íntegro, eficiente y, sobre todo, centrado en las necesidades de nuestra gente. ¡Así es que se hace!
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