¡Klk, mi gente! Aquí estamos una vez más, dándole seguimiento a esa vaina que nos tiene a todos con el ‘bolsillo prieto’: el alza constante de los combustibles. Y es que, miren, uno se la pasa mirando el precio del petróleo WTI y dice: ‘Pero, ¿cómo es que esta gasolina sube tanto si el crudo no va tan disparado?’ Pues la verdad es que el lío es más complicado de lo que parece, y el petróleo crudo y los combustibles refinados son como dos hermanos que, aunque parecidos, a veces cogen caminos muy diferentes en el mercado internacional.
Según el reporte, ya no basta con mirar solo la cotización del West Texas Intermediate (WTI) para entender los precios en nuestra media isla. La cruda realidad es que el barril de petróleo y el galón de gasolina o gasoil ya procesados son productos distintos, y sus precios no se mueven de la misma forma, ni en la misma proporción. Esa diferencia se ha marcado pila en el último año, y es lo que nos está dando ese ‘golpe’ al bolsillo cuando vamos a la bomba. Entender esto es clave para no volverse loco pensando en la economía.
Los datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) no mienten. Mientras que el WTI, según la información, promedió US$63.98 por barril en septiembre de 2025 y subió a US$102.44 en septiembre de 2026 –un aumento cercano al 60%–, la vaina con los refinados fue a otro nivel. La gasolina regular en la Costa del Golfo de Estados Unidos, que en septiembre de 2025 estaba en US$2.098 por galón (unos US$88.12 por barril), se disparó a US$3.834 por galón (aproximadamente US$161.03 por barril) para septiembre de 2026. ¡Eso es un 83% más! Y con el gasoil fue peor, subiendo un tremendo 129%, casi duplicando su precio en un solo año. ¡Uf!
Ahora, ¿por qué nos afecta tanto a nosotros? Porque, mi gente, la República Dominicana no es que importe un viaje de petróleo crudo para refinarlo todo aquí. De acuerdo con las estimaciones históricas, alrededor del 70% de los hidrocarburos que consumimos entran al país como productos ya terminados, o sea, gasolina, gasoil, avtur listos para usar. Las informaciones más recientes, aunque indican un 20% de refinación local, confirman nuestra dependencia. Eso significa que el precio que nos rige no es solo el del barril de crudo, sino el precio al que se comercializan esos productos ya procesados a nivel internacional. ¡Qué vaina!
A esa diferencia entre el valor del petróleo y el producto refinado es a lo que se le llama ‘crack spread’ o margen de refinación. El propio Gobierno explicó en julio que este margen se puso de lo más jevi, pasando, entre finales de febrero y finales de junio de 2026, de US$37.29 a US$62.64 por barril en el gasoil y de US$24.67 a US$52.19 en la gasolina. El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes, en su momento, detalló que el barril de gasolina premium refinada se disparó de US$91.69 en febrero a US$161.92, mientras que el gasoil óptimo pasó de US$104.31 a más de US$220.58 por barril a mediados de septiembre. ¡Una locura!
Esta escalada internacional, aunque el Gobierno ha tratado de suavizarla con subsidios para no trasladar el costo completo a los consumidores, ya se está sintiendo en el patio. Si comparamos los precios de la semana del 20 al 26 de septiembre de 2025 con los del 19 al 25 de septiembre de 2026, la gasolina premium subió RD$60 por galón (un 20.7%), la regular RD$43 (un 15.8%), el gasoil regular RD$43 (un 19.1%) y el gasoil óptimo RD$60 (un 24.8%). ¡Y eso es con el Gobierno metiendo la mano para que no sea peor! Imagínense si no.
Así que, la próxima vez que te preguntes por qué la ‘guagua’ o el ‘carro’ te están sacando los cuartos con la gasolina, recuerda que la situación va más allá del precio del petróleo. Es el margen de refinación, nuestra alta dependencia de productos importados y un mercado internacional que le tiene su propio ritmo a los derivados. ¡Tamos en esto juntos, mi gente, y hay que estar al tanto de todas estas cherchas!
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