En la República Dominicana, hay una vaina que nos está dando brega desde hace tiempo: la falta de manos para cuidar a nuestra gente más vulnerable. A pesar de que el gobierno tiene programas chulos para capacitar personal en el cuidado de niños, adultos mayores y personas con discapacidad, la demanda es un viaje de grande, superando con creces lo que hay disponible en la calle. Es un desafío palpable esto de ‘cuidar gente’.
El Listín Diario, en su editorial ‘Aquí falta gente para cuidar gente’, puso el dedo en la llaga, resaltando la necesidad urgente de ponerle más atención a estos grupos. No es solo un tema de números; es un desafío humano, como bien dice el escrito. Si no nos ponemos las pilas ahora con la formación de técnicos, la descentralización de servicios y una buena planificación, en una década la situación va a ser impagable, ¡así mismo como lo oye!
Pero ¡ojo! No todo es desorden. Según la noticia, existe un programa del Gobierno, la “Red de Personas Cuidadoras”, que está en manos de la Dirección de Desarrollo Social Supérate y reconoce el cuidado como un derecho fundamental. Al conversar con la directora de Supérate, Mayra Jiménez, sostuvo que la prioridad no es solo tapar el hoyo de la falta de personal, sino garantizar que nuestros niños, envejecientes y personas con discapacidad reciban una atención de primera, digna de verdad.
Mayra Jiménez enfatizó la importancia de ver los cuidados como una profesión que requiere seriedad y calidad. Para ella, esta política busca una respuesta integral del Estado para atender las necesidades de apoyo a lo largo de la vida de las personas, lo que de paso asegura que quienes reciben el servicio lo hagan con la profesionalidad que se merecen. Una iniciativa que arranca con una visión a largo plazo, ¡klk con eso!
Este proyecto arrancó su plan piloto en 2023, en Azua y Santo Domingo Este, dos puntos clave para probar el terreno. Y la cosa no se queda ahí; el plan es expandir este servicio a Dajabón, Monseñor Noel, La Altagracia, San Pedro de Macorís, San Cristóbal y el Gran Santo Domingo, entre otras provincias. Es un crecimiento paulatino, según lo explicó la directora de Supérate, para ir fortaleciendo la capacidad del país y responder a una demanda que va en aumento de forma organizada y sostenible.
La “Red de Personas Cuidadoras” no es una vaina que anda sola. Opera bajo una alianza jevi de instituciones del Estado. Aquí, según el reporte, se unen el Centro de Atención Integral a la Primera Infancia (Caipi), el Instituto Nacional de Atención Integral a la Primera Infancia (Inaipi), el Consejo Nacional de Discapacidad (Conadis), el Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), el Ministerio de Hacienda y Economía, y el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep). Además, la Oficina Nacional de Estadística (ONE) les echa una mano recopilando los datos demográficos, que son clave para diseñar políticas que se ajusten a las necesidades reales del pueblo. Es un coro bien montado para que la cosa funcione.
Y para rematar, este programa no solo busca el bienestar de los vulnerables, sino que también se presenta como una oportunidad laboral bacana, ayudando a bajar la tasa de desempleo. La red agrupa a cuidadoras ya formadas y a otros que se integran desde sus comunidades. Eso sí, para tener la certificación oficial, hay que fajarse y completar un proceso formativo, que es lo que le da el toque profesional a la vaina.
Mayra Jiménez aclaró que aunque la capacitación técnica es financiada por Supérate, es el Infotep quien se encarga de la enseñanza, mediante un convenio anual que anda por los RD$100 millones. El ciclo de estudio dura alrededor de seis meses; 200 horas para el cuidado de envejecientes y personas con discapacidad, y 170 horas para la primera infancia. Cuando uno termina el plan de estudio y una pasantía supervisada, ¡zas!, recibe su acreditación y lo enganchan de una vez en los centros aliados, cobrando un salario que oscila entre RD$18,000 y RD$24,000 mensuales, dependiendo de las horas que le pongan.
Desde que el proyecto se activó en 2023, según Supérate, ha logrado formar a 8,992 cuidadoras de adultos mayores, 1,517 de primera infancia y 56 para personas con discapacidad. Ahora mismo, hay al menos 4,200 personas en pleno proceso de formación, ¡lo que es un buen número! Además, la implementación de cuidadoras domiciliarias ha permitido contratar a 247 personas para adultos mayores y 45 para personas con discapacidad, con planes de incorporar 300 más entre octubre y noviembre de este año.
Es importante recordar que Supérate, según la noticia, es el programa principal del Gobierno para la protección social, enfocado en reducir la pobreza extrema. Más allá de los cuidadores, maneja subsidios básicos como Aliméntate, Bono Gas, Bono Luz y el apoyo a mujeres víctimas de violencia, además de entregar RD$6,000 mensuales a más de 11,000 familias con niños con condiciones severas de discapacidad. Es una institución que le está metiendo mano a varias vertientes para echar pa’lante a la gente.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




