¡Atención, mi gente! La situación de la salud en nuestro país se pone ‘de punta’ de nuevo, y es que el Colegio Médico Dominicano (CMD) ha convocado un Paro Nacional de labores de 24 horas para el próximo martes 13 de octubre. Esta medida de presión, anunciada por la Junta Directiva del gremio, surge ante la percibida falta de respuestas a una serie de demandas cruciales que, según el reporte, impactan directamente tanto a los profesionales como a la calidad de los servicios médicos que recibe el pueblo dominicano. La movilización busca una respuesta urgente a varios puntos críticos que afectan el día a día del sector salud.
Entre las exigencias más ‘fuertes’ de este paro nacional, el CMD prioriza el incentivo por antigüedad para médicos con más de 15 años de servicio, un derecho acumulado que, según el gremio, es vital para la clase médica. Asimismo, se reclama el pago correspondiente a las guardias presenciales y a distancia en provincias como Samaná y otras demarcaciones. Estos pagos, que a menudo son inconsistentes o retrasados, representan una preocupación constante para los galenos. Además, la necesidad de nuevas plazas vacantes es ‘una vaina’ que debe resolverse para aliviar la carga del personal existente y mejorar la atención al paciente.
La situación de los hospitales también está en el ‘ojo del huracán’. El presidente nacional del CMD, doctor Luis Alberto Peña Núñez, ha señalado el ‘desorden desbordante’ causado por la intervención de varias estructuras hospitalarias sin un cronograma definido. Mencionó específicamente el Hospital Salvador B. Gautier y el Padre Billini, donde los trabajos de intervención aún no concluyen, lo que genera dificultades serias en la prestación de servicios. Esta ‘chercha’ de intervenciones sin planificación afecta directamente la operación y la capacidad de atender a la población que ‘lo necesita de una vez’.
El caso del Seguro Nacional de Salud (Senasa) no se quedó fuera de este ‘coro’ de reclamos. El CMD ha manifestado su preocupación, pidiendo respeto a la dignidad de la clase médica y exigiendo que las investigaciones sean conducidas con estricto apego al debido proceso y la presunción de inocencia. El doctor Peña Núñez criticó lo que consideró una aplicación desproporcionada de medidas de coerción, argumentando que existen alternativas menos gravosas. El gremio sostiene que estas actuaciones ‘criminalizan’ el ejercicio médico de forma generalizada, afectando la moral de miles de profesionales que con entrega sirven a la salud del pueblo dominicano.
Históricamente, el sector salud dominicano ha sido escenario de constantes luchas por mejores condiciones laborales y una infraestructura adecuada. Este llamado a paro del martes 13 de octubre es una continuación de esa búsqueda incansable de dignidad y eficiencia. Es un recordatorio ‘a to’ el mundo’ de que un sistema de salud robusto y un personal médico motivado son pilares esenciales para el desarrollo de cualquier nación. La esperanza es que estas acciones de presión no caigan en ‘saco roto’ y las autoridades tomen acciones concretas que beneficien a toda la sociedad dominicana.
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