¡Atención, mi gente! El Tribunal Constitucional (TC) le dio un ‘palo acechao’ a Dekolor, SRL, al rechazar su recurso de revisión. Con esta decisión, se confirma la sentencia que declaró improcedente un ‘amparo de cumplimiento’ con el que la empresa buscaba, ni más ni menos, que el Intrant le soltara un viaje de cuartos: ¡669,898,814.55 pesos! Este reclamo millonario ha estado en la palestra y ahora el TC le pone un punto final, por lo menos por esa vía. La verdad es que esta vaina estaba dando de qué hablar en todos los corrillos judiciales del país.
Según la noticia, Dekolor no solo quería cobrar esos ‘atrasos de 2024’, sino que también tenía en el menú ‘cuentas pendientes de 2025’. Como si fuera poco, la empresa también había pedido anular una ‘transferencia de partida presupuestaria’ que unos funcionarios del Intrant hicieron. Pero el Tribunal Constitucional, con su sentencia TC/0985/26, fue claro como el agua de coco: la Ley de Presupuesto no tenía una orden individualizada de pago a favor de la compañía. ¡Así de sencillo!
La alta corte consideró que Dekolor estaba intentando ejecutar un contrato y cobrar una deuda atribuyéndole una obligación de pago a la Ley 80-24, que es la del Presupuesto General del Estado 2025. El argumento que primó fue que las asignaciones presupuestarias son, esencialmente, apropiaciones institucionales para ciertos gastos, pero no un mandato de pago que cualquiera pueda exigir de una vez. Imagínate, si cada partida fuera un cheque al portador, el país sería un desorden, ¿o no?
Además, el TC recalcó que el ‘amparo de cumplimiento’ es para vainas de derechos fundamentales, ¡no para un ‘lío de cuartos’ patrimonial o contractual! Así, la reclamación de Dekolor, siendo más bien una deuda, no cuadraba en ese tipo de acción constitucional. Y ni hablar de la solicitud para anular movimientos presupuestarios, porque eso ya se salía por completo del objetivo de un amparo. El tribunal, inteligentemente, no se metió a liquidar cuentas ni a determinar si había deuda; simplemente dijo que esa partida presupuestaria no era suficiente para exigir el pago por esa vía específica.
Pero, ojo, que el rechazo de este amparo no significa que Dekolor no pueda seguir su pataleo. La sentencia cita un precedente que dice que, aunque por esta vía no se pudo, la empresa todavía puede llevar su caso y reclamar lo suyo ante la jurisdicción contencioso-administrativa. O sea, que esto es solo una batalla perdida, ¡no la guerra completa! Habrá que ver qué ‘estrategia’ sacan del ‘tigueraje’ ahora.
No todo el mundo estuvo de acuerdo con la decisión, ¡claro está! Según la noticia, hubo dos jueces que disintieron: Alba Luisa Beard y Domingo Gil. La magistrada Beard argumentó que Dekolor no tenía la ‘legitimación’ para reclamar el cumplimiento de una ley que no la señalaba como beneficiaria de un pago. Mientras tanto, el magistrado Gil entendió que la acción debió haberse recalificado como un amparo ordinario y declararse ‘inadmisible por notoriamente improcedente’. Cada cabeza es un mundo, mi gente.
Y para que no haya confusiones, es importante aclarar que este ‘pleito’ es una vaina aparte de otro amparo con el que Dekolor trató de frenar una nueva licitación del Intrant, el cual también fue rechazado por otra sala del Tribunal Superior Administrativo en julio de 2025. Tampoco tiene que ver con la querella del conocido Milton Morrison contra ejecutivos de la empresa por presuntos ‘ofrecimientos de sobornos’ para extender el contrato, acusación que Dekolor, según la noticia, negó rotundamente. Parece que a Dekolor no le faltan los ‘líos’ judiciales, ¡es una chercha de demandas!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



