¡Atención, mi gente! Viene un ‘palo’ fuerte desde Microsoft para todos aquellos negocios y empresas que todavía se aferran a Windows 10. A partir de ahora, si usted pensaba seguir con ese sistema operativo, la compañía le va a duplicar el `precio Windows 10` de las actualizaciones de seguridad. Esto es una vaina que está dando de qué hablar, porque la prórroga que tenían algunos usuarios ya está saliendo bastante más cara.
Asegún el reporte, el soporte estándar para Windows 10 finalizó el 14 de octubre de 2025. Pero, como en todo, siempre hay un chance, y Microsoft habilitó el programa Extended Security Updates (ESU) para aquellos que necesitaban un tiempito extra. Esos parches de seguridad son cruciales para no dejar los sistemas a la buena de Dios, ¿usted me entiende? Así que, muchos optaron por ese salvavidas.
Pero el salvavidas tiene su costo, y no es poca cosa. Durante el primer año de ESU, la tarifa comercial base fue de 61 dólares por dispositivo. Ahora, mi hermano, cuando arranca el segundo año, ese monto se va a 122 dólares, y ya se ha dicho que para el tercer y último año será de 244 dólares. Y lo más ‘jevi’ de esta situación es que las licencias son acumulativas; si una empresa se mete en el segundo año, ¡tiene que pagar también el primero! Es un ‘coro’ completo.
Ahora, que no cunda el pánico para todo el mundo, porque no afecta a todos por igual. Si usted tiene Windows 10 en su casa, la situación es otra. Microsoft ha extendido las ESU para los consumidores hasta el 12 de octubre de 2027, y en el Espacio Económico Europeo, según la noticia, se puede acceder a ellas sin costo adicional, siempre y cuando el usuario mantenga la sesión iniciada con la cuenta de Microsoft que usó para inscribirse. O sea, ese ‘tigueraje’ de los 122 dólares es para el ámbito comercial, no para el usuario de a pie que está en su casa.
Es importante que la gente sepa qué es lo que realmente compra con ese dineral. Pagar por el ESU no es que le va a devolver a Windows 10 a sus tiempos de gloria, ni le va a traer funciones nuevas ni cambios de diseño. Lo que se está comprando son actualizaciones de seguridad, de esas críticas e importantes. Es como tener un seguro de vida para sus equipos, un tiempo extra para que no se le arme un lío con la ciberseguridad mientras prepara la migración o la sustitución, nada más.
Uno se pregunta: ¿por qué hay empresas que se aferran a Windows 10 si esto está así de caro? La vaina es que migrar no es solo instalar Windows 11 y ya. Hay compañías que tienen un viaje de equipos con hardware específico o programas viejos que no son compatibles con Windows 11. Como explicó Esben Dochy, de Lansweeper, a The Register, muchos de los dispositivos que quedan son precisamente los más difíciles de cambiar. A veces, pagar el ESU resulta más barato o menos problemático que sustituir todo el sistema.
Pero la realidad es que Windows 11 sigue ganando terreno, poco a poco pero seguro. Los datos de Statcounter para septiembre muestran que la cuota de Windows 11 en computadoras de escritorio anda por el 71.4%, frente al 27.8% de Windows 10. Son estimaciones, pero dibujan una transición que está en marcha. Este encarecimiento del ESU es un empujón más para que las empresas se muevan de una vez, aunque, como ya dijimos, los que quedan atrás son los que tienen el ‘lío’ más grande para el cambio.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



