El chismecito judicial que nos ocupa hoy está de lo más serio, mi gente. El Tribunal Constitucional (TC) le ha vuelto a ‘tronar’ a la Policía Nacional por una ‘vaina’ que ya se está haciendo costumbre: el desacato frecuente de sus sentencias. Imagínense, una institución tan importante haciendo caso omiso a lo que dicta la máxima corte. Esto genera un problema de `desacato` que atenta directamente contra el Estado de derecho en nuestro país.
La Sentencia TC/0986/26 es la que ha sacado los colores a la Policía en esta ocasión. Según el reporte, la institución fue calificada de ‘reticente’ porque, aunque reintegraron al excapitán Willis Darío Salazar Jiménez, se hicieron los chivos locos con los salarios atrasados. ¡Así mismo como lo oyen! El TC les ordenó pagar un astreinte acumulado de un millón ciento cuatro mil pesos, correspondiente a dos mil pesos diarios fijados para presionarles a cumplir.
Este astreinte se calculó por 552 días, desde que la Policía recibió el fallo original el 11 de octubre de 2024, hasta el 16 de abril de 2026. La sentencia TC/0425/24, del 11 de septiembre de 2024, había sido clara: reintegrar a Salazar y pagarle todo lo adeudado. Aunque lo reintegraron en mayo de 2025, el pago de los salarios y demás derechos derivados de su desvinculación, según el TC, aún no se ha cumplido.
Para el TC, esta situación no es de relajo. Sus decisiones son de cumplimiento obligatorio para todos los poderes públicos. Con la notificación de la sentencia, la Policía Nacional debió cumplir de una vez. El ‘tigueraje’ de no presentar pruebas de cumplimiento ni de defensa, según el tribunal, es una ‘actitud reticente’ que compromete la seguridad jurídica y la prontitud de la justicia. Eso no es ‘chulo’ para nada en un país que se respete, ¡para nada!
La alta corte fue clara: esta conducta es ‘incompatible con el deber de acatar decisiones firmes’, esencial para la tutela judicial efectiva y el debido proceso. Lamentablemente, este no es un caso aislado; el propio tribunal ha documentado un patrón preocupante. Un reporte de marzo de 2025 indicó que la Policía incumplió 24 de 93 sentencias, y en 32 casos, los favorecidos reclamaron de nuevo. ¡Incluso el 31 de agosto, el TC volvió a criticarles y liquidó otra astreinte!
Esta situación nos obliga a reflexionar sobre la importancia del respeto a las instituciones y al sistema de justicia. Cuando una entidad como la Policía Nacional no acata las decisiones judiciales, el mensaje a la sociedad es sumamente negativo. El astreinte seguirá acumulándose hasta que la Policía se ponga las pilas y cumpla íntegramente con lo ordenado. La justicia, aunque a veces cojea, tarde o temprano llega, ¡y de qué manera!
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




