¡Qué ‘vaina’ más ‘jevi’! La Radio Dominicana está de fiesta, celebrando un siglo de historia que, como ‘asegún’ dice la gente, la ha visto transformarse ‘de una vez’ y por completo. En estos cien años, este medio tan querido ha tenido que bailar al ritmo de la modernización digital, enfrentando ‘un viaje de’ cambios que la mantienen bien activa. Pero, como en todo ‘coro’ que se respete, no todo es color de rosa, y hay unos cuantos ‘líos’ que resolver, especialmente con las emisoras ilegales y la agonía de la AM. La ‘Radio Dominicana’ se mantiene firme, buscando siempre la forma de seguir siendo el ‘sonido’ de nuestro pueblo.
Según la presidenta de la Asociación Dominicana de Radiodifusoras (ADORA), Rosa Olga Medrano, la situación es ‘pa’ morirse’: alrededor de 150 estaciones de Frecuencia Modulada (FM) están operando como si nada, sin cumplir con las regulaciones, mientras unas 600 sí lo hacen al pie de la letra. Medrano, durante un encuentro del Grupo Corripio, lamentó que los esfuerzos del gremio no han bastado para frenar esta competencia desleal. Imagínate la ‘chercha’, mantener una emisora al aire mensualmente puede costar entre 300 mil y 500 mil pesos, ‘un dineral’, ¿oíste? Y mientras unos cumplen, otros hacen su ‘tigueraje’ por debajo.
A pesar de esta competencia ‘media turbia’, el negocio de las emisoras de FM sigue siendo ‘chulo’ y atractivo. Medrano afirmó que si mañana cualquiera pone una emisora en venta, le van a aparecer ‘diez tipos’ queriendo comprarla ‘de una vez’. Es que, a diferencia de otros sectores, la cotización de la FM sigue al alza, con la llegada de inversionistas que no son los tradicionales. Adquirir una estación de radio formal, ‘klk’, implica una inversión de 3 a 5 millones de dólares en la capital y el interior, donde los costos operativos y de energía son más elevados, y unos 3 millones de dólares en las provincias. ¡Ahí hay ‘paca de cuartos’ envueltos!
Pero si la FM está ‘de lo más bien’ a nivel de inversión, la Amplitud Modulada (AM) está en ‘una agonía’ que da pena. La misma presidenta de ADORA confirmó que entre el 70% y el 80% de estas frecuencias están completamente apagadas. Es que las estaciones de aire requerían ‘mucho más’ para trabajar, y por eso, ‘según el reporte’, muchos propietarios tuvieron que reinventarse y se convirtieron en desarrolladores de programas. Ahora mismo, apenas entre un 20% y un 30% de la AM sobrevive activa, una ‘vaina’ que refleja el cambio de los tiempos.
A esto se suma otro ‘problemón’: la distribución de la pauta pública. ¡Qué ‘injusticia’!, ¿verdad? De cada 100 pesos que el Gobierno invierte en publicidad radial, 80 se quedan en las emisoras de la capital, dejando a los radiodifusores de las provincias en una situación ‘media guayá’. Esto es un ‘coro’ que necesita revisarse, para que la inversión se distribuya de forma más equitativa y todos los medios puedan respirar.
Pero, no todo es oscuro, ‘mi gente’. La radio dominicana, con su centenario a cuestas, ha demostrado una capacidad de adaptación ‘bacana’. Actualmente, el 90% del espectro radiofónico nacional transmite en tiempo real vía streaming, lo que es ‘súper cool’. Esta evolución ha provocado que cada estación tenga que crear dos estructuras de trabajo paralelas: una para la programación tradicional y otra para las plataformas digitales e interactivas, demandando la contratación de más personal audiovisual. ¡Hay que modernizarse o morir en el intento, ‘mi hermano’!
Frente a esta ‘metamorfosis’ digital, ADORA insiste en la necesidad de fijar reglas de juego claras para los espacios digitales que compiten con el medio convencional. Además, la entidad promueve la preparación de locutores y programadores para que sus emisoras se conviertan en ‘voz e imagen’, donde uno puede ver al locutor por medio de una transmisión, algo que ya está pasando ‘de una vez’. Es ‘jevi’ ver cómo la radio busca nuevas formas de conectar con la gente.
El centenario de la radio nacional se festejará con una gala en el Hotel Jaragua, donde se repasará el impacto de un medio que, después de cien años de emisiones, se resiste a perder su vigencia. También habrá charlas y conversatorios sobre el futuro de la radio, una exhibición de un documental y un museo con equipos antiguos en el hotel Embajador. Además, los días 11 y 12 de este mes, la radio tendrá una cabina móvil desde donde se harán varios programas radiales. ¡Así es que se celebra una ‘vainita’ importante!
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