¡Klk, gente! Parece que el mundo sigue avanzando, y nuestros hermanos de Uruguay acaban de darle un giro a la vaina con el Apagón analógico de la televisión. Ese proceso, que se anunció por un viaje de tiempo, ¡finalmente se concretó el pasado viernes a la medianoche! Ahora, allá solo se verá televisión digital, dejando atrás una etapa que, según el reporte, tuvo un inicio de lo más curioso gracias a un genio del patio: Miguel ‘Toto’ Cutinella.
Asegún lo establecido por el decreto nº 217/026, la cosa es bien clara: se acabó la transmisión analógica en la banda VHF en tooodo el territorio uruguayo. Pero, como en toda regla siempre hay una excepción, la ciudad de Bella Unión se quedó en el ‘coro’ analógico, ¿por qué? Porque, según la noticia, no tiene cobertura de televisión digital comercial. Una situación que demuestra que el desarrollo tecnológico a veces tiene sus bemoles, aunque la intención sea modernizar el cotarro.
Este ‘tigueraje’ de la innovación tiene su raíz en Miguel ‘Toto’ Cutinella, un personaje que nació en 1913, cerca de Colonia del Sacramento. Desde chiquito, este hombre mostró una habilidad que no es ‘de to’ el mundo’. Aprendió a construir, reparar y transformar máquinas como si fuera algo de la nada. Su inventiva y su labor como maestro dejaron una huella profunda en Tarariras, que fue donde desarrolló la mayor parte de su carrera, demostrando que la curiosidad y el ingenio pueden ser un estilo de vida.
Cutinella no era un ‘chupao’ cualquiera. Era un genio autodidacta, de esos que hacen las cosas ‘a pulmón’ y se adelantan a su tiempo, ¡un verdadero fuera de serie! Cuando se estableció en Tarariras en 1939 y abrió su taller, la Segunda Guerra Mundial trajo problemas con el combustible. ¿Y qué hizo ‘Toto’? Adaptó su Ford T para que funcionara con gasógeno, usando carbón en vez de nafta. Según la historia de la época, aquel vehículo terminó siendo el único automóvil que circulaba por Tarariras, ¡un verdadero ‘bacano’ con la mecánica!
Pero el talento de Cutinella no se quedó en tunear carros. Entre sus creaciones más jevis está el pastor eléctrico, un aparatito chiquito, conectado a seis voltios, que lanzaba impulsos de 5,000 voltios por un cable para que el ganado no se fuera de la parcela. ¡Imagínense! Un invento súper útil para los ganaderos, aunque, según el reporte, nunca lo patentó, y su nombre permaneció anónimo. Una vaina que te pone a pensar en cuántos genios anónimos habrán por ahí.
Lo que sí lo convirtió en una leyenda entre la gente de su pueblo fue el televisor. No es que ‘Toto’ inventara la televisión, pero ¡construyó uno en Tarariras cuando por allá ni se sabía qué era eso de la tele! Según informa ‘Tarariras Histórico’, en 1951 se inspiró en una TV estadounidense que vio en un libro. Compró el tubo de rayos catódicos y el resto lo armó con lo que encontró, con su propio ‘tigueraje’. ¡Un visionario!
Con el aparato listo, solo quedaba esperar. La televisión apenas estaba llegando al continente. El Canal 7 de Buenos Aires empezó a transmitir en octubre de 1951, y la señal, ¡oiga usted!, se podía coger desde Tarariras. La primera prueba fue un éxito con el sonido, pero la imagen… ¡ay mi madre!, un poco borrosa. Pero ‘Toto’ no se ‘quilló’. Siguió metiéndole mano y a principios de 1952, ¡la vaina funcionaba a la perfección! Vendió unos cuantos aparatos a sus vecinos antes de que el primer canal de TV llegara a Uruguay en diciembre de 1956. ¡Se les adelantó por un buen tramo!
La trayectoria de Cutinella siguió. Además de inventar, también enseñó un viaje de cosas, y hoy, según la noticia, la UTU de Tarariras lleva su nombre. En 2002, le dieron un reconocimiento de los buenos: lo declararon Vecino Ilustre del departamento de Colonia, por su ‘sabiduría artesanal’, su aporte a la cultura mecánica y eléctrica, y su apoyo a la productividad. Un verdadero orgullo para su gente. El pana partió de este mundo en 2008, casi a los 95 años, dejando un legado que, ¡ay Dios!, es un ejemplo para el ‘tigueraje’ que le gusta inventar.
Y la joya de la corona, su televisor pionero, ¡todavía se conserva! Según el reporte, está en condiciones de funcionar. Pero con el Apagón analógico que se concretó, necesitaría un adaptador digital para poder ‘cazar’ alguna señal en el éter uruguayo. ¡Una chercha completa que conecta el pasado con el presente!
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




