¡Klk, mi gente! Desde Santiago de los Caballeros, el presidente Luis Abinader se lució en la inauguración del Cuadragésimo Primer Período de Sesiones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal). El mandatario soltó de una vez que ningún país de la región puede resolver los desafíos actuales solo, por eso la vaina es escucharse, aprender y cooperar con más eficacia. Para él, el desarrollo requiere crecimiento sostenido, estabilidad macroeconómica y confianza, pero, sobre todo, que ese crecimiento llegue a los hogares, se refleje en los salarios y permita superar la pobreza. ¡Esa es la meta, un desarrollo que de verdad impacte a la gente!
Abinader destacó que la República Dominicana ya tiene un camino andao’ en esa dirección, con una economía abierta y un tigueraje bueno para atraer inversiones, ampliando las oportunidades productivas. Según la noticia, el presidente subrayó la diversidad de América Latina y el Caribe, diciendo que puede ser una fortaleza si se logra construir acuerdos sólidos y darles continuidad. Este encuentro de la Cepal es clave para esa integración regional, para que la región aproveche su tamaño –más de 660 millones de personas– y aumente el comercio que, según el reporte, apenas llega al 14% de las exportaciones totales entre nuestros países. ¡Un viaje de oportunidades que estamos perdiendo ahí!
La visión de Abinader, plasmada en ‘Meta RD 2036’, busca que la economía dominicana se duplique para ese año, manteniendo un crecimiento promedio de un 6% anual. ¡Imagínense eso! El ingreso por persona, que en 2024 rondaba los US$11,000, debería subir a cerca de US$23,000. Pero no es solo números; el chuleo es crear 1.7 millones de empleos nuevos, triplicar el salario medio y ¡eliminar la pobreza extrema! Como dijo el propio gobernante, la idea es que un joven dominicano pueda construir su futuro aquí, en su patria, y que las familias vivan con mayor tranquilidad, ahorrando y adquiriendo sus viviendas. ¡Ese es el sueño de la vaina!
El presidente resaltó que el país está en buen pie, ampliando su inserción internacional. La inversión extranjera directa, por ejemplo, superó los US$5,000 millones en 2025 por primera vez, y las exportaciones casi llegaron a los US$16,000 millones. En cuanto a la pobreza monetaria, bajó del 25% en 2019 al 14% en el primer semestre de 2026. ¡Eso está de lo más bien! Y en turismo, ¡la cosa está jevi!, con la proyección de unos 12.5 millones de visitantes este año, solo superados por México en toda Latinoamérica. Estos avances, aseguró el mandatario, nos motivan a seguir adelante, pero siempre recordando que hay que echar una mano a quienes aún esperan una oportunidad.
Abinader también puso el dedo en la llaga sobre las transformaciones globales que estamos viviendo, desde la inteligencia artificial hasta los cambios en las relaciones comerciales. Se preguntó cómo convertir todos esos cambios en bienestar para nuestros pueblos y cómo evitar que la innovación siga generando desigualdades. Para él, detrás de cada indicador hay personas: una madre que busca un mejor empleo, un joven con deseos de estudiar, un empresario pequeño que necesita un empuje financiero. Por eso, el desarrollo solo tiene sentido cuando mejora la vida de la gente de a pie. ¡Es un coro de soluciones y no solo de números!
En este sentido, la República Dominicana, según su presidente, comparte su experiencia con humildad, pero con la disposición de aprender, porque cada país tiene su librito y sus soluciones. El papel de la Cepal es fundamental para esto, analizando nuestras realidades y formulando propuestas. El mandatario insistió en que la responsabilidad ahora es transformar ese conocimiento en políticas concretas que impulsen el desarrollo y que produzcan resultados que la gente pueda sentir y medir. La confianza se construye con respuestas y con instituciones que escuchan y cumplen. ¡Así es que se fortalece la democracia y se mejora la vida de la gente, klk!
Un detalle bacano que la noticia destacó es que la República Dominicana asume la presidencia de la Cepal hasta 2028. ¡Un compromiso serio, con vocación de servicio para todos los países miembros y asociados! La idea es seguir fortaleciendo el diálogo, compartiendo experiencias y promoviendo acuerdos para los desafíos del futuro. Abinader hizo un llamado a integrar a gobiernos, sector privado, universidades, organismos internacionales y a la sociedad civil, porque el desarrollo es un trabajo en equipo, ¡un esfuerzo de todos! Y claro, no podía faltar el agradecimiento a Santiago, el ‘corazón del Cibao’, por ser la sede de este importante evento, una provincia que, según los cálculos del Ministerio de Hacienda y Economía, aporta cerca del 12% de la economía dominicana. ¡Santiago, una provincia chula que sabe recibir a la gente con afecto!
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