En la República Dominicana, la realidad de los ‘préstamos’ es una vaina que toca a mucha gente, ¿klk? Detrás de cada solicitud de financiamiento, asegura la noticia, hay una necesidad bien concreta. No es simplemente coger cuarto por coger, sino que los dominicanos acuden a los créditos buscando resolver una emergencia que no da espera, comprar algo que les hace falta, aprovechar una oportunidad de negocio que se presentó o simplemente cubrir algún gasto del día a día que se les ha puesto medio cuesta arriba.
Según la información, entre las razones más comunes para buscar un financiamiento, se encuentran gastos médicos inesperados que te caen como un baldazo de agua fría, la compra de alimentos para el hogar, el pago de estudios para seguir echando pa’lante o el transporte para ir a trabajar o guisar. Pero no todo es por necesidad personal, ¡qué va! Un grupo importante también busca estos recursos para inyectarle capital a sus emprendimientos o negocios, demostrando esa chispa de tigueraje que siempre busca la forma de progresar.
Este panorama sobre las motivaciones de los dominicanos a la hora de coger prestado lo ha sacado a la luz Darly Santana, especialista de marketing de Vana, una plataforma de tecnología financiera. De acuerdo a los datos de esta aplicación, seis de cada diez créditos que ellos otorgan van directamente para consumo o para necesidades personales, mientras que los otros cuatro de cada diez se destinan a capital de trabajo o para apoyar a los emprendedores. Es un balance que habla mucho de nuestra gente.
El informe de Vana no es un cuento, eh. Se basa en una base de datos que, según el reporte, actualmente supera los 125 mil clientes, con más de 100 mil usuarios activos y más de 250 mil créditos que se han colocado. El monto total desembolsado por esta entidad ya pasa de los RD$120 millones, una cifra que demuestra la importancia y el volumen de la actividad crediticia que gestionan y el impacto que tienen en el bolsillo de un viaje de dominicanos.
Pero, ¿sabes qué es lo chulo? Que no todo termina cuando se recibe el dinero. Para Vana, el proceso de pago es tan importante como la aprobación del crédito. Por eso, lanzaron la iniciativa ‘Pagar completo es dar un palo por los 411’, buscando reconocer a esos clientes que se la fajan y cumplen con sus compromisos. Con más de 50 mil participantes, esta vaina se dividió en dos etapas de premiación, demostrando que en el país, el que paga bien, tiene su recompensa.
En la segunda etapa de esta iniciativa, que concluyó el pasado viernes 25 de septiembre, se celebró una actividad en el Hotel Courtyard Piantini. Allí, siete clientes fueron seleccionados por sorteo electrónico y reconocidos con premios bacanos como televisores de 50 pulgadas, una nevera y una estufa, con un valor aproximado de RD$85,000. En total, las dos etapas de esta acción entregaron 14 premios con un valor total de RD$170,000, una forma jevi de incentivar la buena cultura de pago.
Lo interesante es el perfil de esos ganadores. Todos residentes en Santo Domingo y Distrito Nacional, han tenido una relación con Vana por más de un año y han utilizado la plataforma en múltiples ocasiones, con historiales que van desde cuatro hasta 30 créditos. Esto evidencia que, para muchos, el acceso al crédito se convierte en una herramienta recurrente y confiable, construyendo una relación a largo plazo con el sistema financiero y demostrando que la confianza es clave.
Para Vana, el propósito de esta iniciativa va más allá de los premios. Buscan destacar el valor de construir una relación financiera basada en el cumplimiento y en el uso responsable del financiamiento. Es un mensaje de educación financiera potente: conocer tus obligaciones, planificar tus pagos y cumplir con los compromisos asumidos es dar un verdadero ‘palo por los 411’, algo fundamental para el crecimiento económico personal y del país. Esta apuesta por acompañar a los clientes en su desarrollo es parte del crecimiento de la plataforma, que busca ser un apoyo tanto para resolver necesidades cotidianas como para encontrar oportunidades de crecimiento económico.
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