La situación en las Farmacias del Pueblo está dando mucho de qué hablar y dejando a la gente del patio con el grito al cielo. La escasez de medicamentos básicos se ha convertido en una vaina constante que golpea directo al bolsillo y la salud de miles de dominicanos. Los usuarios de estos establecimientos, vitales para la población de menos recursos, aseguran que buscar sus medicinas esenciales se ha vuelto un dolor de cabeza. Wilson Rafael Martínez Reyes, en la botica popular de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, relató la falta de medicamentos, incluyendo los de presión. ‘Hay veces que uno viene y no están, porque se acaban la mayoría. Los medicamentos importantes nunca los tienen’, manifestó con frustración.
La escasez, una chercha que nadie desea, no es exclusiva. Dianela Encarnación comentó que la amoxicilina y el acetaminofén son prácticamente imposibles de conseguir. Leonardo Paniagua, cliente de la botica popular del Hospital Dr. Darío Contreras, confirma que el omeprazol brilla por su ausencia. ‘Como es posible que en estas farmacias que son para el pueblo uno venga a buscar lo que necesita y no hay’, se quejó, indicando que se extiende a ‘todas las que visito’. Además, la insulina es de lo más solicitado. Yolanda, empleada de la botica del Centro Olímpico, explicó que a los usuarios muchas veces les toca un viaje a otras farmacias en hospitales para poder encontrarla, lo que representa una molestia grande.
La vaina no es solo con las pastillas; la escasez también toca los insumos básicos. Diana Rosa reportó que en la botica popular del hospital Francisco Moscoso Puello, faltan jeringas, gasas, alcohol, algodón y hasta el Ensure –suplemento vital para nuestros envejecientes– desde hace ya unos tres meses. Aunque contenta con la atención recibida, la preocupación es palpable. Estas boticas, gestionadas por el Programa de Medicamentos Esenciales y Central de Apoyo Logístico (PROMESE/CAL), buscan dar acceso a medicamentos esenciales a precios que son una ganga. El acetaminofén cuesta RD$0.30 la tableta y la amoxicilina RD$1 por cápsula. Otros medicamentos como el omeprazol y los de la presión andan por los RD$5 y RD$8, mientras la insulina oscila entre RD$110 y RD$700. La falta de estos a precios solidarios es un golpe bajo y un desafío para la gente del barrio que depende de ellos.
Esta problemática en las Farmacias del Pueblo no es una simple anécdota; es un reflejo de los desafíos que enfrenta una parte importante de la sociedad dominicana para acceder a servicios básicos de salud. Cuando un programa que busca aliviar la carga económica de las familias en temas de salud empieza a fallar en su propósito esencial, la preocupación se multiplica. La gente depende de estos precios para cuidar de su salud y la de los suyos. Es una situación que nos invita a reflexionar sobre la eficiencia en la distribución y el manejo de los inventarios, para que la gente no tenga que pasar más trabajo buscando lo que ya debería estar a su alcance.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




