¡Señores, pónganse cómodos que esto les interesa! La Reserva Federal de Estados Unidos (la Fed, como le dicen por ahí), tomó una decisión que tiene a medio mundo mirando: mantuvo los tipos de interés sin cambios, entre un 3.75% y 4%. Esta vaina, que se anunció este miércoles, no sorprendió a casi nadie, ya que la mayoría de los analistas ya lo veían venir, y ¡ojo!, diez de los doce miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) le dieron el visto bueno.
Esta medida, según la noticia, llegó después de un septiembre movido, cuando la Fed subió los intereses por primera vez en más de tres años. La situación no es un ‘chiste’, porque a pesar de este ‘freno’, la inflación sigue haciendo de las suyas, con el índice de precios al consumidor (IPC) por encima del 3% en los últimos tres meses. Para el dominicano de a pie, esto significa que el costo de la vida, esa ‘lucha’ diaria, sigue ‘apretando’ el bolsillo, aunque la Fed intente controlar la ‘pelota’.
Asegún el comunicado de la Fed, el encarecimiento de los combustibles es uno de los principales culpables de que la inflación se mantenga por encima del 2% que ellos tienen como meta. Las guerras en Irán y Ucrania, esa ‘chercha’ internacional que nadie quiere, han contribuido a que la gasolina y el gasoil sigan carísimos, y eso, mi gente, se siente en el transporte y en los precios de los productos que llegan a nuestro patio. Es una cadena que nos afecta a todos, ¡klk!
Pero no todo fue un ‘coro’ de acuerdos, ¡nítido! La noticia reveló que dos de los miembros del comité, Lisa Cook y Beth Hammack, no estuvieron de acuerdo con la decisión. Ellas querían una subida de un cuarto de punto porcentual, algo que, según el reporte, ya los mercados están ‘ojeando’ para la reunión de diciembre. Esto nos enseña que dentro de la Fed también hay diferentes puntos de vista sobre cómo manejar esta compleja situación económica.
Analizando la economía gringa, la Reserva Federal indicó que, aunque la actividad sigue creciendo a un ritmo sólido, la incertidumbre está por las nubes, en parte por esos líos geopolíticos que se mencionaron. Cuando hay ‘mareo’ económico en Estados Unidos, es normal que en nuestro país estemos ‘mosca’, porque lo que pasa allá, quieras o no, nos salpica aquí en la isla.
A pesar de la incertidumbre, el gasto privado de los estadounidenses se ha mantenido ‘fuerte como el roble’, o sea, la gente sigue consumiendo. Además, la productividad va bien y la inversión de capital sigue robusta. Esto es una buena señal de que el ‘tigueraje’ del consumidor y la empresa gringa están activos, lo cual, al final del día, es un ‘chance’ para que la economía global no se vaya a pique.
En el mercado laboral de Estados Unidos, la cosa está ‘tranquila’. El crecimiento del empleo sigue estable y la tasa de desempleo casi no ha variado. Un mercado laboral sólido en Estados Unidos siempre es una buena noticia indirecta para nosotros, ya que impacta las remesas y la demanda de nuestros productos. Es como que, si a ellos les va bien, nos llega un poquito de esa ‘suerte’.
Los próximos días serán claves, ya que la reunión del banco central concluyó justo antes de la publicación de datos importantes: el índice de precios de gastos de consumo personal (PCE) y el Producto Interno Bruto (PIB). Las previsiones apuntan a un crecimiento del PCE de alrededor del 3.7% y un PIB expandiéndose por encima del 3%. Estos números serán como el ‘termómetro’ para ver cómo se porta la economía y qué decisiones se tomarán en la última reunión del año, la de diciembre.
Y como si fuera poco, el presidente de la Reserva Federal estadounidense, Kevin Warsh, soltó otra ‘bomba’: van a cambiar el calendario de sus reuniones de política monetaria. ¡A partir de 2027, las reuniones anuales bajarán de ocho a siete! Y para el 2028, ¡agárrense!, serán solo seis al año. Esto es un cambio ‘bacano’ en cómo la Fed manejará sus estrategias y sus decisiones sobre los tipos de interés.
En fin, la decisión de la Reserva Federal de mantener los tipos de interés ‘quietos’ es un tema de gran peso que, aunque parezca lejano, tiene su repercusión en el día a día de nuestro querido país. Toca estar atentos a cómo se mueve el mundo para entender mejor lo que pasa en el patio. ¡Así es la vida, mi gente!
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