¡Atención, mi gente! Nos llegó una noticia que, de seguro, pondrá a más de uno a pensar en cómo vamos a hacer el ‘coro’ en las próximas elecciones generales del 29 de noviembre. La Junta Electoral Central (JEC) ha soltado la bomba: ¡se autoriza el uso de MiDNI para identificarse en las urnas! Sí, la aplicación que te permite llevar tu cédula en el celular, esa misma que prometía darnos una comodidad del diablo, pero que estaba en el limbo por la ‘vaina’ de la verificación. Ahora, según el reporte, la cosa va de lo más bien y el ‘tigueraje’ podrá usarla.
Para los que somos amantes de la tecnología y el confort, esta movida es un palo. Atrás quedaron los tiempos de incertidumbre sobre cómo íbamos a comprobar la autenticidad de ese documento digital. La JEC, el pasado jueves 5 de noviembre, levantó la suspensión que pesaba sobre MiDNI. La razón, de acuerdo a la información, es que el Ministerio del Interior ha dado su palabra de que todas las mesas electorales contarán con los dispositivos necesarios –con cámara y navegador, ¡pa’ que te enteres!– para verificar el código QR que la aplicación genera. Esto es un paso adelante, sin duda, para el avance digital en nuestros comicios.
Esta decisión no ha sido un viaje sin escalas, no señor. La historia detrás de la autorización es tan movida como un juego de pelota. En septiembre de 2025, ya la JEC había dicho que sí al uso de MiDNI. Pero, como buen dominicano que le gusta asegurarse, el 26 de marzo de 2026, metieron la suspensión de nuevo. La preocupación principal no era que la aplicación no fuera legal, sino la autenticidad de la información en pantalla, asegurándose de que un simple ‘screenshot’ no pasara como bueno. El organismo, según se reporta en octubre pasado, puso como condición que se garantizara la presencia de esos lectores de QR en cada mesa.
Entonces, ¿cómo es que va a funcionar este ‘brete’ en las urnas? El sistema es relativamente sencillo y chulo, o eso se espera. Cuando te toque votar, desde la aplicación de MiDNI vas a generar un código QR temporal. Este código lo mostrarás en la mesa y los miembros, en tu presencia, usarán el verificador oficial en una página web, con el dispositivo que les ha prometido el Gobierno, para chequear que todo esté correcto. Para que esto sea posible, la logística estará a cargo de Correos, que distribuirá y recogerá los equipos necesarios, según lo que establece el Boletín Oficial del Estado. ¡Un bacano despliegue!
Ahora, ojo con esto, que no es cualquier ‘chercha’. Si usted prefiere usar el móvil en vez de su cédula física, tiene que asegurarse de que su MiDNI esté funcionando ‘de una vez’ y bien antes de ir a votar. La aplicación requiere una activación previa y, claro, una conexión a internet para poder generar el código QR en el momento preciso. Aquí es importante aclarar: no vale enseñar una foto del documento ni una captura de pantalla, ¡ni se le ocurra! El sistema necesita una credencial generada al instante para que tenga validez. Y, pa’ que no haya confusiones, esto es para identificarse, no para votar electrónicamente desde el celular.
A fin de cuentas, esta decisión le da a los votantes una alternativa adicional para identificarse, lo cual está de lo más bien. Los métodos tradicionales seguirán ahí, firmes como un palo encebado: el DNI físico, el pasaporte o la licencia de conducir con foto, incluso si están caducados (¡pero originales, eso sí!). Cada quien podrá elegir lo que le resulte más cómodo. Sin embargo, no está de más recordar que el teléfono puede fallar por la batería o la conexión, así que tener un documento físico a mano puede evitarle un mal rato. Lo importante es que ahora tenemos más opciones y la comodidad digital va ganando terreno en el proceso electoral.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




