El cirujano ortopedista Lorenzo Brea, según el reciente reporte, ha puesto el foco sobre los significativos avances registrados por el Servicio Nacional de Salud (SNS) durante los primeros nueve meses de 2026. Esta es una noticia que, de verdad, nos llena de optimismo, porque demuestra que los esfuerzos no son en vano. Sin embargo, el galeno no se queda solo con los números ‘chulos’, sino que subraya la necesidad vital de seguir fortaleciendo la humanización de los servicios médicos, una ‘vaina’ clave para que el paciente se sienta bien atendido de pies a cabeza. Esos avances del SNS son importantes, pero el trato no puede quedarse atrás.
Asegún Brea, cuando una persona llega a un hospital, no solo trae consigo una enfermedad. ¡Qué va! Llega con un viaje de preocupaciones, con la incertidumbre pegada al alma y con la esperanza puesta en la recuperación. Por eso, el reconocido especialista entiende que la atención en salud va más allá de un diagnóstico; debe ser un ‘coro’ donde se mezclen los conocimientos científicos más avanzados con una buena dosis de sensibilidad, con la capacidad de escuchar de verdad y con el respeto que cada paciente se merece. Es que la salud no es solo un cuerpo, es una persona completa.
El reporte del SNS, bajo la dirección del doctor Julio Landrón, revela unos datos que son para quitarse el sombrero. En el período evaluado, la institución manejó más de 47.5 millones de servicios, lo que incluye más de seis millones de consultas especializadas, cerca de cuatro millones de atenciones de emergencia y la friolera de más de 551 mil cirugías. Esto es un testimonio del ‘tigueraje’ y el esfuerzo que se le está metiendo al sistema, procurando que la gente reciba la ayuda que necesita de una vez.
Pero los logros no se quedan ahí, ¿eh? Brea también resaltó la incorporación de más de 4,000 médicos, un refuerzo clave para la red, además de la entrega de 15 hospitales reforzados y la intervención en más de 40 centros de atención primaria. Estos son resultados que, sin duda alguna, merecen nuestro reconocimiento, así como el esfuerzo diario del personal sanitario que se faja para que la red pública funcione ‘de lo más bien’ y le dé un servicio decente a nuestra gente.
El experto insistió en que hay que meterle mano a las barreras burocráticas que, a veces, hacen un ‘bulto’ y complican el acceso a los servicios de salud. Esos retrasos que no tienen sentido, la falta de orientación clara y la indiferencia que a veces se siente, pueden aumentar la angustia de los pacientes que buscan asistencia. Hay que quitar esas ‘vainas’ del medio para que el camino hacia la salud sea más llano y directo.
En un punto que es ‘jevi’ de destacar, el cirujano valoró la ampliación en la capacidad de atención en salud mental, con 59 unidades y 462 camas reportadas por el SNS. Estos espacios significan un respiro y nuevas oportunidades para pacientes y sus familiares, que a menudo se ven en la lona buscando servicios especializados. ¡Qué bacano que se esté mirando hacia ahí también!
Brea fue claro al decir que, aunque el buen trato no puede reemplazar los tratamientos médicos, sí que es un tremendo ‘complemento’. Contribuye a aliviar la angustia, a fortalecer la confianza entre el paciente y el personal sanitario y, lo más importante, a favorecer la continuidad y el éxito de los procesos de atención. Es como la ‘ñapa’ que hace que todo funcione mejor.
Finalmente, enfatizó que la humanización no se queda en palabras bonitas, sino que debe verse en acciones concretas. Esto incluye desde explicar los diagnósticos de una forma que la gente entienda, hasta proteger la intimidad de los pacientes, orientar a los familiares con paciencia y brindar un acompañamiento especial a nuestros adultos mayores. Porque al final del día, la salud es un derecho, y el trato humano, una obligación.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!




