¡Klk, gente! La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) le ha dado un ‘pausón’ a la ‘guerra’ por los pagos con tarjetas, asegurando que a partir de este 25 de septiembre los consumidores podrán seguir usando sus plásticos sin ningún problema en las estaciones de combustibles. Esta es una noticia que nos pone de lo más bien a todos los que echamos gasolina y dependemos de la comodidad del pago electrónico.
Según el presidente de Anadegas, Juan Elías Pérez, la decisión de mantener los pagos con tarjetas de crédito y débito se debe a que las negociaciones con la banca nacional van viento en popa. El llamado que había hecho el gremio para retirar las tarjetas ha quedado suspendido, lo que nos da un respiro a todos. ¡Qué bacano que se está buscando una solución sin afectar al pueblo de una vez!
El meollo de este asunto no es un secreto para nadie. Desde finales de junio, Anadegas había metido presión con la amenaza de retirar las tarjetas, pues el tema de las altas comisiones que les cobran por las transacciones electrónicas les tiene la soga al cuello. Ya van dos veces que se sientan a la mesa, tratando de cuadrar la vaina, pero sin llegar a un acuerdo definitivo hasta ahora. Es un ‘tigueraje’ constante con los márgenes de ganancia.
Pérez ha sido claro al explicar que este ‘compás de espera’ se da porque han visto que el diálogo con la banca está ‘muy avanzado’. El Gobierno, según la noticia, también está metido de lleno en este ‘coro’ para buscar una salida. Esto es vital, porque al final del día, lo que se busca es que ni los detallistas pierdan, ni los consumidores se queden sin la facilidad de pagar como les conviene.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, quien está liderando este proceso de diálogo, ha reiterado el compromiso del Gobierno. ‘El Gobierno dominicano seguirá trabajando para que todos los sectores que interactúan en este mercado puedan tener una salida viable, que les permita seguir trabajando y seguir dándoles el servicio a los dominicanos’, dijo el ministro Eduardo Sanz Lovatón. ¡Así es que se hace, protegiendo los intereses de to’ el mundo!
El esfuerzo del ministro Sanz Lovatón y del director de Proconsumidor, Eddy Alcántara, ha sido clave para establecer este nuevo plazo indefinido. Pérez no dejó de agradecer el empeño del presidente de la República, según la noticia, para buscarle solución a este ‘impase’ por la ‘alta comisión en las tarjetas de crédito’. Es un problema que ha estado dando mucha ‘chercha’ y que necesita una resolución justa.
Anadegas ha reiterado su demanda principal: una revisión profunda de los costos asociados al uso de servicios electrónicos de pago en las bombas. Es que, asegún ellos, están pagando un dineral en comisiones. En la primera protesta, revelaron que el sector suelta alrededor de RD$584 millones mensuales en comisiones por transacciones con tarjetas, lo que se traduce en cerca de RD$6,000 millones al año. ¡Un viaje de dinero que impacta los bolsillos!
La propuesta de los detallistas es bien clara: o se establece una tarifa fija para las estaciones de servicio, o que les cobren unos 30 o 40 centavos por cada transacción. Argumentan que este esquema ya se aplica en otros países de Suramérica y sería un alivio grandísimo para sus márgenes de ganancia. Con una industria que, según Pérez, vende alrededor de RD$251,000 millones, esas comisiones representan una carga económica que no es poca cosa para las estaciones.
Por su parte, el director ejecutivo de Proconsumidor, Eddy Alcántara, ha exhortado a los directivos de Anadegas a actuar con ‘sensatez’ y dejar que las autoridades sigan bregando con el tema. Él ha enfatizado que el propósito es superar las diferencias sin que los consumidores, que usan sus tarjetas como medio de pago, se vean perjudicados. ‘Las partes tienen que ponerse de acuerdo, porque el consumidor no puede resultar afectado’, afirmó. ¡Y con eso estamos to’s de acuerdo, que el cliente es lo primero!
Así que, mientras el Gobierno, la banca y Anadegas siguen en este ‘coro’, nosotros, los consumidores, podemos estar tranquilos por ahora. El ‘compás de espera’ es una señal de que hay voluntad para buscar una salida que beneficie a todos. ¡Ojalá que esta vez sí se cuadre la vaina de una vez por todas y se ponga fin a esta tensión!
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