¡Atención, mi gente! El reconocido economista Osvaldo Lagares ha soltado una ‘vaina’ seria que tiene a más de uno con la oreja para’: el Cambio Climático no es solo un cuento, sino uno de los riesgos principales que le caerán encima al sistema financiero de la República Dominicana en los próximos quince años. Esto no es chercha, es un llamado a fortalecer los modelos de gestión de riesgos y a orientar el financiamiento hacia iniciativas que garanticen la resiliencia de nuestra economía. Hay que ponerse las pilas, porque la cosa promete.
De acuerdo al reporte, Lagares hizo estas declaraciones durante la puesta en circulación del libro ‘¿Qué hemos aprendido de la economía dominicana?’ en la Universidad APEC (Unapec), un evento de lo más chulo que reunió a un coro de mentes brillantes. Allí, el economista recalcó que, aparte de los líos que trae el cambio climático, las entidades financieras tienen que fajarse a preparar escenarios para desastres naturales, como esos temblores de tierra y huracanes que de vez en cuando nos dan un susto de muerte, pero con una intensidad que podría dejar a más de uno patas arriba.
El hombre no se anduvo con rodeos. “Se viene un riesgo importante, el primero, cambio climático”, enfatizó Lagares, destacando que ya se han hecho simulaciones aquí mismo para tantear el impacto que tendría un terremoto de magnitud 8 o la llegada de uno o dos huracanes de los que de verdad hacen daño. Estos análisis son como un mapa, que permite ver cuáles bancos y otras instituciones estarían más expuestas a los llamados riesgos físicos –esos que vienen directamente de los fenómenos naturales– y a los riesgos de transición, que son los que se generan por las políticas para bajar las emisiones y mitigar el calentamiento global.
Con este panorama, la bola está en la cancha del financiamiento. Según Osvaldo Lagares, la inversión debe ir de una vez por todas hacia proyectos que refuercen nuestra infraestructura, que resista los azotes de los huracanes y los vaivenes de los terremotos. Esto incluye desde construcciones resilientes hasta vehículos eléctricos, pasando por la eficiencia energética y otras iniciativas que se engloban en lo que hoy conocemos como ‘financiamiento verde’. Es decir, hay que meterle dinero a lo que de verdad nos va a salvar el pellejo en el futuro.
Pero el cambio climático no viene solo en este ‘coro’ de transformaciones. Lagares, según la noticia, señaló que la inteligencia artificial (IA) y el dinero digital también son dos ‘vainas’ que prometen cambiar el juego del sistema financiero en la próxima década y media. Imagínense que estos tres pilares son los que van a definir cómo se mueve la plata y cómo interactuamos con nuestros bancos de aquí a quince años. Un tigueraje total que hay que dominar.
En lo que respecta a la inteligencia artificial, la tendencia es clara: los asistentes virtuales van a empezar a sustituir a la gente que antes te atendía en las sucursales. Estos cerebritos digitales no solo te van a saludar, sino que van a analizar tu perfil de riesgo como cliente y te recomendarán productos financieros e inversiones de forma automática. Olvídense de las colas y los papeleos, porque la tecnología está aquí para ponernos la vida más fácil, o al menos diferente.
Y sobre el dinero digital, aunque suena de lo más jevi y moderno, Lagares advirtió que todavía hay desafíos importantes, especialmente en cuanto a la continuidad de los servicios durante emergencias. Él mismo recordó que, después de unos apagones tecnológicos en Europa, algunas autoridades aconsejaron a la gente que siempre tenga un ‘chelito’ en efectivo, por si las redes se caen o la luz se va. Porque, aunque estemos en la era digital, nunca está de más tener un as bajo la manga. La prudencia, según el reporte, es clave.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!



