Juan Hubieres, presidente de la Federación Nacional de Transporte la Nueva Opción (Fenatrano), ha vuelto a poner el dedo en la llaga, denunciando sin pelos en la lengua que los altos precios de los combustibles en el país son pura ‘tigueraje’. Asegún él, esta vaina no es un asunto global, sino una ‘mafia’ que por años se ha mantenido en el país, beneficiando a unos pocos y jodiéndonos a todos, desde los trabajadores hasta la clase media y el sector productivo. Esta situación de los precios combustibles es un tema de nunca acabar en la República Dominicana, donde la población siente cada aumento en su bolsillo de una vez, como si fuera un golpe bajo.
Hubieres desmintió de manera contundente la narrativa del Gobierno, que atribuye el encarecimiento de los hidrocarburos a conflictos internacionales. Para él, eso es una pura manipulación y no se corresponde con la realidad del mercado global. Históricamente, en nuestro país, cada vez que suben los carburantes, se arma un ‘coro’ en las calles, y es que la gente ya está harta de que se usen pretextos lejanos para justificar lo que parece ser una ganancia desmedida. El líder sindical insiste en que el verdadero problema es la mafia interna que genera más dinero que el mismo narcotráfico, una afirmación que ha venido haciendo por años sin que se le dé una solución bacana.
El dirigente de Fenatrano calificó la situación actual como una ‘reforma fiscal disfrazada’. Es decir, que los costos elevados no son más que una forma de sacar más ‘cheles’ al pueblo dominicano, favoreciendo a los sectores que ya tienen el control del Producto Interno Bruto (PIB). Esto no está de lo más bien, pues al final, el que paga los platos rotos es el ciudadano común, que ve cómo su dinero rinde menos y cómo la canasta familiar se pone cada día más cara. La presión económica que esto genera es un viaje de problemas para la gente que se levanta día a día a buscarse la vida.
Según Hubieres, el Gobierno tiene la capacidad de bajar los precios sin complicaciones. ¿Cómo? Pues eliminando la exagerada cadena de ganancia en la comercialización monopólica, que, valga la verdad, es la más alta de toda América. Además, propone quitar los subsidios innecesarios que solo benefician a ciertos sectores. También sugirió medidas específicas como la aplicación de un impuesto único del 10% para la importación de vehículos de pasajeros y carga, al estilo de la Ley de Cine, y pensiones para los transportistas, así como un mecanismo de subsidio al gasoil similar al que reciben Asonahores y Acofave. Estas medidas, asegura, aliviarían la carga sin afectar la estabilidad del país.
Los efectos de esta ‘vaina’ son palpables en cada rincón de la sociedad. El encarecimiento de los combustibles provoca que se dispare el costo de la vida, aumenta la pobreza y, tristemente, trae consigo más delincuencia, sobre todo entre los jóvenes de nuestros barrios. Profesores, guardias, médicos y estudiantes ya no aguantan un aumento en el pasaje, y los mismos transportistas están ‘apretaos’ con los precios actuales. Hubieres, con esa franqueza que lo caracteriza, ha reiterado que esta situación es insostenible y que el pueblo debe unirse para demandar un cambio justo y necesario.
Para cerrar este capítulo, el líder de Fenatrano hizo un llamado a toda la población y a las organizaciones comunitarias y sociales a que hagan un ‘coro’ y aúnen esfuerzos. El objetivo es salir a las calles y exigir de manera unida y firme la rebaja de los combustibles, porque al final del día, esto se refleja directamente en el costo de la canasta familiar y en la calidad de vida de todos los dominicanos. No es un tema de partidos, es un tema de patria.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



