¿Has utilizado alguna vez ChatGPT para planificar tus vacaciones? Lo más probable es que sí y también es posible que la inteligencia artificial te haya dicho que vayas a un lugar presumiblemente turístico que no lo es… y, puede que ¡ni exista! Aunque no lo creas, eso pasa con mayo frecuencia de lo que debería.
De un tiempo a esta parte, se ha disparado la programación autodidacta de viajes, especialmente, entre los más jóvenes. De hecho, en internet abundan las páginas web dedicadas a resumir lo que puedes ver en una ciudad determinada en tres, cinco o siete días, el tiempo estándar que habitualmente se dedica a una escapada o a desconectar.
Según una encuesta, el 30% de los viajeros internacionales utilizan herramientas de IA generativa (el chatbot de OpenAI, Microsoft Copilot y Gemini, entre otros) y sitios web especializados en inteligencia artificial para viajes. Es el caso de Wonderplan y Layla.
Esto demuestra que con la llegada de los chatbots, ha cambiado radicalmente un procedimiento en el que antes podíamos tardar días y horas, para la búsqueda de qué ver, dónde comer o dónde dormir. Y eso es estupendo para quienes sienten cierto rechazo a organizar un viaje, pero también conlleva sus riesgos.
Planificar un viaje con IA puede ser un riesgo para la salud
La inteligencia artificial puede puede inventarse monumentos o emplazamientos que debes ver en cualquier parte del mundo, tal y como ha señalado recientemente BBC, que ha expuesto el caso de una pareja de turistas que decían querer ir a ver un lugar en Perú que realmente no existe. Concretamente, el Cañón Sagrado de Humantay.
Ese es el testimonio de Miguel Ángel Góngora Meza, el fundador y director de Evolution Treks Perú, una agencia de viajes de Cusco (Perú) que se encontró con estas dos personas y que ha trasladado a este periódico su preocupación por el uso de la IA para este tipo de gestiones ya que, en este caso, la ruta descrita por ChatGPT podría haberles conducido a la muerte.
“Este tipo de desinformación es peligrosa en Perú. La altitud, los cambios climáticos y la accesibilidad de los senderos deben planificarse. Cuando se usa un programa como ChatGPT, que combina imágenes y nombres para crear una fantasía, uno puede encontrarse a 400 metros de altitud sin oxígeno ni señal“, ha explicado.
Algo similar le sucedió a otra pareja durante su viaje a Japón, cuando utilizó ChatGPT a para planificar una caminata a la cima del monte Misen, situado en la isla japonesa de Itsukushima. Al parecer, el chatbot les indicó que el último teleférico para descender era a las 17:30 horas pero, en realidad, en ese momento ya estaba cerrado.
“Nos quedamos atrapados en la cima de la montaña”, ha expresado una de las afectadas, poniendo en evidencia que su caso podría haberle sucedido a cualquiera, debido a que en ocasiones los chatbots no trabajan con información actualizada y puede que en el momento de la consulta algo haya cambiado.
La IA solo conoce palabras
Preguntado por este tema, Rayid Ghani, profesor de aprendizaje automático en la Universidad Carnegie Melon, ha indicado que, aunque este tipo de chatbots brinden consejos aparentemente racionales y útiles, están condicionados por la manera en que obtienen la información con la que trabajan.
“No distinguen entre consejos de viaje, direcciones o recetas. Solo conocen palabras, así que no deja de soltar palabras que hacen que lo que te dicen suene realista y de ahí provienen muchos de los problemas subyacentes”, ha explicado en declaraciones recogidas por BBC.
Es aquí donde conviene mencionar las conocidas como alucinaciones, un fenómeno que se produce cuando los modelos no disponen de datos de entrenamiento suficientes para dar una determinada respuesta o muestran sesgos a las preguntas debido a los datos con los que han sido entrenados.
Conoce cómo trabajamos en ComputerHoy.
Etiquetas: Inteligencia artificial
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



