¡Klk, gente! En un ‘guamazo’ contundente contra el ‘tigueraje’ que opera al margen de la ley, Paraguay, a través de su Administración Nacional de Electricidad (ANDE) y el Ministerio Público, ha vuelto a demostrar que no hay ‘vaina’ que se les escape cuando se trata de la minería ilegal de Bitcoin. Recientemente, un operativo en Pedro Juan Caballero desmanteló una granja clandestina que, ‘asegún’ las autoridades, operaba con una conexión ilegal a la red eléctrica nacional. No es relajo, el robo de energía para estas actividades es un problema serio que está afectando las finanzas públicas.
Esta ‘vaina’ no es nueva, ni exclusiva de Paraguay. Aquí mismo, en nuestra República Dominicana, hemos visto situaciones similares con el robo de electricidad que afecta a Edeeste, Edenorte y Edesur. La demanda energética de los equipos de minería de Bitcoin es ‘un viaje de’ alta, por lo que muchos buscan ‘la vuelta’ para no pagar, generando un ‘perjuicio’ económico significativo. En este caso paraguayo, la sustracción de energía le causó a ANDE un ‘bonche’ de 22.000 dólares en un solo año, ¡y eso es mucha ‘plata’ que se va al garete!
El meollo del asunto con la minería de Bitcoin es que sus equipos, conocidos como ASICs, son máquinas diseñadas para resolver complejos algoritmos criptográficos y, a cambio, validar transacciones y ‘parir’ nuevas monedas. Esta tarea requiere una potencia de procesamiento bárbara y, por ende, un consumo eléctrico descomunal. Es por esto que los operadores ilegales buscan conectarse directamente a la red, sin pagar un chele, generando no solo pérdidas económicas, sino también inestabilidad en el sistema eléctrico. Imagínense el ‘lío’ que puede armarse si hay ‘un viaje de’ gente pegada de la luz sin control.
Para combatir este flagelo, Paraguay no se ha quedado de brazos cruzados. Han implementado la Ley N.º 7300/2024, una normativa que endurece ‘de una vez’ por todas las sanciones contra el robo de energía para la minería de activos digitales. Con esta ley, los responsables pueden enfrentar penas privativas de libertad de hasta 10 años de cárcel, además del comiso de todos los bienes asociados al delito. Es un mensaje claro para el ‘tigueraje’ que piensa que puede hacer de las suyas sin consecuencias: ¡aquí no hay coro con eso!
Lo más ‘chulo’ o interesante de esta situación es que, más allá de la represión, el gobierno paraguayo también está explorando vías para aprovechar el hardware incautado. Han firmado acuerdos, como con Morphware, para institucionalizar estos equipos y usarlos en procesamiento de datos e inteligencia artificial. ¡Imagínense! Convertir una ‘vaina’ ilegal en una herramienta para el desarrollo tecnológico. Aunque hay desafíos, como la obsolescencia de modelos viejos tipo Antminer S9, la iniciativa de buscarle ‘la vuelta’ positiva a un problema es ‘bacana’.
Así las cosas, este nuevo golpe en Pedro Juan Caballero es una reafirmación de la política de ‘tolerancia cero’ que tiene Paraguay contra las conexiones ilegales. Muestra que están comprometidos no solo en perseguir a los infractores, sino también en pensar ‘fuera de la caja’ para que lo que era un problema, se convierta en una oportunidad, aunque sea con equipos ‘medio viejos’. ¡Y es que hay que estar ‘alante’ en todo para que el país progrese!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




