¡Mi gente! La fanaticada de los Cachorros de Chicago amaneció con una sonrisa de oreja a oreja, y con toda la razón del mundo. Seiya Suzuki se botó con un ‘Grand Slam’ que dejó a to’ el mundo con la boca abierta, dando una paliza de 9-3 a los Rockies de Colorado. Este jonrón no fue una vaina cualquiera, fue el tercer ‘Grand Slam’ en la carrera de Suzuki y el empuje que necesitaban los Cachorros para romper una mala racha de tres derrotas. ¡Imagínense la alegría, eso fue una chercha!
El ataque de los Cachorros no se quedó solo en Suzuki, no. Alex Bregman también metió un jonrón de dos carreras, sumándose a la fiesta ofensiva. Antes de este partido, el equipo de Chicago estaba como en baja, anotando tres carreras o menos en siete de sus últimos nueve juegos. Pero este juegazo fue otra cosa, demostraron que pueden soltar los bates y meter un viaje de carreras, registrando su mayor puntuación desde aquel 10-4 contra Pittsburgh a finales de mayo. Eso es demostrar que la cosa no estaba perdida y que el tigueraje de la ofensiva estaba ahí.
Por el lado de los Rockies, no todo fue lamento, aunque el resultado no los favoreció. Brett Sullivan tuvo una noche de lo más bien, conectando dos jonrones en el partido, el primero de su carrera con múltiples cuadrangulares. ¡Eso sí es un batazo, de una vez! Además, Cole Carrigg, quien debutó hace poquito, también aportó un jonrón solitario que puso a la gente a gozar un rato. Estos batazos del equipo de Colorado le dieron un poco de sazón al partido, mostrando que tienen talento que viene subiendo.
El montículo para los Cachorros estuvo en manos de Edward Cabrera (4-3), quien hizo una faena decente. Permitió solo dos carreras limpias y cinco hits, ponchando a cinco bateadores antes de abandonar el juego en la sexta entrada. Su actuación fue clave para contener la ofensiva de los Rockies y darle chance a su equipo de consolidar la ventaja. Cuando el picheo está en la ‘bola’, uno siente que el equipo tiene más chance de llevarse la victoria, ¿tú me entiendes?
Para los Rockies, Ryan Feltner (2-2) tuvo un inicio prometedor, retirando a los primeros nueve bateadores en fila india. Todo parecía ir viento en popa, hasta que Pete Crow-Armstrong rompió el encanto con un sencillo en la cuarta entrada. Luego vino un embasado por base por bolas y ahí fue cuando Seiya Suzuki se encaramó y les conectó ese ‘Grand Slam’ por la línea del jardín izquierdo que cambió el curso del juego. ¡Después de eso, la vaina se puso cuesta arriba para Colorado!
El partido también tuvo su momento de picardía con la expulsión del mánager de los Cachorros, Craig Counsell, en la sexta entrada. La vaina se armó cuando discutía con el árbitro principal Louis Krupa sobre una jugada de doble eliminación de Moisés Ballesteros que, según él, debió haber sido declarada bola de foul. Eso es parte del béisbol, el calor del juego, cuando los mánagers defienden a sus peloteros con uñas y dientes. Pero ni eso detuvo la fiesta de los Cachorros esa noche.
Esta victoria es un respiro para los Cachorros de Chicago, quienes necesitaban un empujón para retomar el ritmo y demostrar su potencial ofensivo. Con jugadores clave soltando los batazos como lo hicieron Suzuki y Bregman, y con un picheo que se mantiene firme, el equipo puede mirar hacia adelante con optimismo. Es una señal de que el equipo está listo para seguir dando pelea y ofrecerle a su fanaticada muchas más noches de pura ‘chercha’ en el estadio.
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