Tras los recientes y fuertes temblores que sacudieron a Venezuela, la República Dominicana, fiel a su espíritu solidario, fue de los primeros en meter el pie y enviar equipos de rescate de una vez. Sin embargo, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, ha hecho un llamado claro a la población dominicana, a las empresas, iglesias y a nuestros hermanos venezolanos en el país: ¡Hay que tener paciencia con la ayuda a Venezuela! La idea es esperar la evaluación oficial del desastre para que las autoridades locales puedan coordinar todo este coro de donaciones de manera organizada y efectiva. Es una vaina de protocolo, pero es vital.
Y es que no es solo cuestión de mandar lo que se pueda. Aseguún el ministro, en el mundo de la asistencia humanitaria internacional existen protocolos bien establecidos que buscan garantizar que la ayuda llegue organizada, a tiempo y, lo más importante, que realmente responda a lo que la gente necesita. Esto evita un viaje de duplicidades y asegura que cada recurso, por chulo que sea, se utilice de la forma más bacana posible. Sin esa evaluación técnica, cualquier esfuerzo podría ser como echar agua en un saco roto, ¿usted me entiende?
El Gobierno dominicano, a través del Ministerio de Defensa y otras entidades, mantiene una estrecha coordinación con las autoridades venezolanas y los organismos internacionales. Esta colaboración es clave para realizar lo que se conoce como la ‘Evaluación de Necesidades Posterior al Desastre’ (PDNA), un proceso técnico que identifica con lupa cuáles son los insumos prioritarios. No es lo mismo mandar ropa que medicinas, o agua que equipos de construcción. Cada situación tiene su klk, y en estas emergencias, el ‘tigueraje’ está en la precisión.
La experiencia de la República Dominicana en el manejo de desastres y la coordinación internacional es de primera. Nuestro país sabe de primera mano lo que es estar en situaciones difíciles y la importancia de una respuesta articulada. Por eso, el MIDE insiste en la planificación técnica para que, cuando otras naciones se sumen con sus equipos y recursos, se maximice el impacto y no se pongan obstáculos unos a otros. Es un trabajo en equipo a gran escala, donde la eficiencia es la clave del éxito.
En resumen, la solidaridad dominicana es inmensa y está de lo más bien, pero en estos casos críticos, la cabeza fría y el apego a los protocolos internacionales son nuestros mejores aliados. Así, cuando el momento sea el correcto y se sepan las necesidades exactas, la ayuda que salga de aquí será la que verdaderamente marque la diferencia para nuestros hermanos venezolanos. No es negar el cariño, es hacerlo de la forma más jevi y efectiva posible.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



