¡Klk con la noticia que nos llega desde Venezuela! El Departamento del Tesoro de los Estados Unidos ha metido mano y, de una vez, soltó la Licencia General No. 57, una movida que le quita el pie de encima al Banco Central de Venezuela (BCV) y otros bancos públicos en cuanto a transacciones financieras. ¿Y qué vaina pasó con eso? Pues, el USDT, esa stablecoin que se había vuelto la referencia en el mercado paralelo, sintió el golpe y bajó de precio frente al bolívar como si no hubiese un mañana, ¡un 2% en un ratico, mi gente!
Este descenso en la cotización del USDT, que llegó a ser de unos 10 bolívares en cuestión de minutos en las plataformas P2P, no es poca cosa. Imagínense que, al permitir que los bancos oficiales vuelvan a manejar cuentas y transferencias de divisas, se espera que haya una mayor oferta de dólares ‘legales’. Esto, como es lógico, le quita presión al dólar paralelo y hace que la gente no tenga que depender tanto del ‘tigueraje’ para conseguir sus divisas, empujando la stablecoin a la baja. Es un giro inesperado que muchos veían con ojos de asombro.
Antes de este ‘cambio de juego’, el USDT se había convertido en el mejor amigo de los venezolanos, una especie de refugio seguro frente a la hiperinflación. La gente lo usaba para todo, desde fijar precios hasta guardar sus ahorros, desplazando a otros indicadores informales. Era la moneda preferida en un sinfín de transacciones, dándole un respiro a la economía informal que operaba al margen de las restricciones. En esencia, era la guagua de mucha gente para moverse financieramente.
La medida de la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros) es mucho más que una simple licencia; es un paso ‘jevi’ para reintegrar a la banca pública venezolana en el flujo financiero global. Esto significa que ahora se abren vías legales para gestionar remesas y pagos internacionales, una movida que podría restarle terreno a los mercados informales de activos digitales que, hasta ahora, eran la única opción para el ‘coro’ de la movilidad de capitales. Es como si abrieran una carretera nueva para el comercio.
Economistas de peso, como Asdrúbal Oliveros, han salido a decir que este es un movimiento ‘clave’ para el mercado cambiario venezolano. Según él, la flexibilización de estas sanciones es fundamental para darle ‘profundidad’ al mercado, permitiendo que más bancos puedan participar y que la asignación de divisas fluya de manera más eficiente. Oliveros subraya que esta vaina es positiva porque ayuda a normalizar un sistema que llevaba mucho tiempo bajo restricciones.
Lo ‘bacano’ de la Licencia 57 no se queda ahí. También habilita el uso de tarjetas de débito y crédito, carteras digitales y transferencias internacionales a través de los bancos públicos. Esto significa que el flujo de moneda extranjera no se limitará a métodos restringidos, sino que los ciudadanos tendrán más herramientas financieras para operar, incluso con posibilidades futuras de transacciones en efectivo o movimientos internacionales más directos. ¡Ta’ de lo más bien para los que antes estaban con las manos atadas!
A pesar del optimismo inicial que se siente en el ambiente con la caída del precio del USDT, Oliveros advierte que la normalización total del mercado cambiario necesita más que esta licencia. Hacen falta otros ajustes estructurales, como la consolidación fiscal y un diseño más robusto para las subastas cambiarias. Aunque es un primer paso significativo, la carretera para una economía estable es larga y aún tiene sus curvas. Pero, ¡con esta movida se arrancó de una vez!
En fin, esta licencia marca un antes y un después en la política de sanciones. Al devolverle la posibilidad a la banca pública de integrarse al sistema financiero internacional, se abre una puerta gigante para que el mercado venezolano respire. Potencialmente, esto le quitará protagonismo a los mercados informales y criptoactivos que tanto sirvieron de salvavidas. Es una señal clara de que se buscan caminos más formales y transparentes para la economía.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




