La frontera dominico-haitiana, siempre activa, nos regala de vez en cuando noticias que nos hacen parar las orejas, y esta no es la excepción. El Ejército Dominicano, en una de esas labores de vigilancia constante que no da tregua, acaba de informar la detención de 17 ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular, todo un ‘coro’ apretujado en una jeepeta. El operativo se realizó en El Guanal, Santiago Rodríguez, demostrando que las autoridades están de lo más bien con el tema de la seguridad en la línea divisoria.
Este operativo se desarrolló en el marco de las ya acostumbradas labores de patrullaje e inteligencia, que son la clave para echarle el guante a esta vaina del tráfico ilícito de personas. Cerca del puesto de chequeo y del río El Maquito, los militares identificaron el vehículo sospechoso. Apenas el conductor se dio cuenta de que lo estaban echando, se puso a correr como alma que lleva el diablo, abandonando el vehículo y a su valiosa carga humana. Esta es una táctica bastante común entre los traficantes, que prefieren huir y dejar a su suerte a los migrantes antes que caer en manos de la justicia.
La región de Santiago Rodríguez es un punto estratégico para estas actividades ilícitas debido a su cercanía con la frontera y sus intrincados caminos rurales, que los traficantes, conocidos como ‘buscones’ o el ‘tigueraje’ que opera en la zona, utilizan para evadir los controles. La demanda de paso por parte de personas que buscan mejores condiciones de vida empuja a muchos a arriesgarse en viajes peligrosísimos, muchas veces con la promesa de una vida mejor que rara vez se cumple, cayendo en las redes de estas organizaciones criminales que solo ven un negocio en la vulnerabilidad humana.
El modus operandi de estos ‘buscones’ es siempre el mismo: vehículos sobrecargados, rutas clandestinas y total desprecio por la seguridad de quienes transportan. Las 17 personas encontradas en la jeepeta —diez hombres y siete mujeres— son un claro ejemplo de la forma en que el ‘tigueraje’ opera sin escrúpulos. En muchos casos, los migrantes viajan en condiciones inhumanas, sin ventilación, comida o agua, expuestos a accidentes y enfermedades, una ‘vaina’ muy dura que a menudo termina en tragedia o, como en este caso, en una detención.
Una vez interceptados, los detenidos y el vehículo fueron trasladados a una fortaleza militar para los procedimientos de rigor. Aquí es donde entra en juego la Dirección General de Migración, que se encarga de verificar la situación de cada persona y, en la mayoría de los casos, proceder con la repatriación. Estos operativos no son eventos aislados; son parte de una estrategia continua del Ejército y el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (Cesfront) para mantener a raya el flujo irregular y desmantelar las redes de tráfico de personas, una tarea que es un verdadero dolor de cabeza pero que se afronta con gallardía día a día.
Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




