¡Klk, mi gente! El béisbol está de lo más caliente, y más aún para los Philadelphia Phillies, que acaban de asegurar su pase a los playoffs. En un juego que tuvo a todo el mundo con los nervios de punta, vencieron 7-3 a los Tampa Bay Rays, sellando el último puesto de comodín de la Liga Nacional. La hazaña se dio gracias a los palos de Bryce Harper y Edmundo Sosa, y una actuación estelar del abridor Zack Wheeler. Esta victoria asegura que los Phillies Comodín se medirán de una vez contra los Atlanta Braves el martes en Atlanta. ¡Tremendo corillo nos espera!
La tensión era palpable. Los Phillies salieron con la mentalidad de ‘o ahora o nunca’, y desde la primera entrada Bryson Stott conectó un doble productor, aliviando la presión. Luego, en la segunda, J.T. Realmuto rompió una racha de 0 de 34, ¡imagínense esa vaina!, con otro doble que trajo una carrera, y Kyle Schwarber le metió un doblete de dos carreras, lanzándose de panza para la segunda como un verdadero tigueraje. Eso puso el marcador 4-0 y la gente en el estadio, aunque lloviera, estaba gozando un viaje. Los jonrones de Harper y Sosa en la quinta entrada, un solitario y uno de dos carreras respectivamente, sellaron el 7-1.
Pero no todo fue color de rosa. Los Phillies tuvieron a la fanaticada con el corazón en la boca tras perder cuatro partidos seguidos, casi botando la ventaja del comodín sobre Arizona. Según la noticia, el 1 de septiembre, Filadelfia tenía una cómoda ventaja, pero esa espiral descendente trajo recuerdos amargos de la temporada de 1964. Menos mal que este año el final fue chulo y la ‘chercha’ de la clasificación se pudo dar, evitando ese trago amargo histórico.
Del otro lado, los Tampa Bay Rays, campeones de la División Este de la Liga Americana, ya tenían su cupo asegurado y disfrutaban de un descanso. Ellos se enfrentarán al ganador de la serie entre los Medias Rojas de Boston y los Yankees de Nueva York a partir del sábado. Jonny DeLuca se lució para los Rays con dos jonrones, mostrando que su ofensiva también está activa y lista para lo que venga en los playoffs.
En el montículo, Zack Wheeler se echó el equipo al hombro con una actuación formidable, ponchando a cinco y permitiendo solo una carrera en seis entradas, un verdadero ‘Juego 7’ como lo describió el mánager interino Don Mattingly. Además, Jesús Luzardo regresó de la lista de lesionados por inflamación en el hombro izquierdo y lanzó una octava entrada sin problemas, demostrando que está recuperado y listo para aportar. Y para sellar la victoria, Jhoan Duran, el brazo dominicano que nos llena de orgullo, subió al montículo y ponchó a Nick Fortes para ponerle punto final a esta épica jornada.
Esta es la quinta aparición consecutiva de los Phillies en los playoffs, un logro que empata el récord del club establecido entre 2007 y 2011. Aunque esta temporada terminaron segundos en su división con un récord de 88-74, esta clasificación al comodín es razón más que suficiente para descorchar el champán y celebrar la consistencia del equipo. ¡Esto sí que es bacano para la ciudad de Filadelfia y los fanáticos del béisbol en general!
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