¡Atención, mi gente! Parece que la cosa en la App Store de Estados Unidos no anda de lo más bien. Por primera vez en diez años, el gasto en la App Store de los usuarios gringos ha bajado, ¡y no es un chin! Según datos que soltó Sensor Tower al Financial Times, la caída fue de un 6% interanual en el segundo trimestre. Es la primera vez que esto pasa desde que se tienen registros, una vaina que ha dejado a muchos con la boca abierta y preguntándose qué está pasando con la plataforma que antes parecía imparable.
Pero ojo, que no es que la gente haya dejado de gastar. La historia es un poco más compleja, y según el reporte, parte de ese dinero simplemente ha dejado de pasar por las arcas de Apple. En el resto del mundo, la tienda sigue creciendo, sí, pero ya no con la misma chispa de antes: un modesto 3% frente al 13% que exhibía hace un año. Esto nos muestra que, aunque globalmente todavía hay movimiento, el ‘tigueraje’ de los grandes números está cambiando de ruta.
Las cifras no mienten y son un viaje de indicadores que apuntan a lo mismo. Appfigures reporta un -18% en los ingresos por comisión de Apple en Estados Unidos desde enero, y hasta Morgan Stanley chismosea de un -0.6% en los ingresos netos globales de la App Store hasta agosto. Esto no es solo una fluctuación, esto es un cambio en el panorama, un ‘se armó un lío’ para el modelo de negocio tradicional de las comisiones.
La clave de este cambio, según la noticia, está en la sentencia del caso Epic, que desde abril de 2025, obligó a Apple a permitir que las aplicaciones enlacen a pagos externos en Estados Unidos. Esto significa que si un usuario paga una suscripción directamente desde el navegador, Apple ya no se lleva su comisión. El dinero no se esfuma; simplemente no pasa por su radar, lo que explica por qué los ingresos de la compañía por esta vía se han resentido de una vez.
Otro factor que ha influido, y que la noticia resalta, es la bajada de ingresos en el sector de los juegos. Esta categoría, que durante años ha sido la ‘guagua’ que ha tirado del carro de la App Store, ha visto sus ingresos caer un 4.5% a nivel global. Sin embargo, no todo es pérdida; las aplicaciones de Inteligencia Artificial generativa están ‘dándolo todo’, creciendo un impresionante 108%, con ChatGPT acaparando el 60% de esos ingresos. Es como si una nueva estrella brillara en el firmamento digital.
Lo curioso es que, según el reporte, todo esto ocurre en un momento de gran abundancia de aplicaciones, gracias a herramientas como Claude Code que hacen el desarrollo más fácil que nunca. Pero, ¡ay, mi madre!, la cantidad no siempre es calidad. La App Store está plagada de clones y ‘wrappers’ de IA que existen más para hacer número que para ser útiles. La gente no es tonta, y pagar por la enésima copia de algo que ya existe, no es precisamente un plan bacano.
Pero que nadie se asuste, que Apple no está cogiendo lucha en sentido general. La empresa cerró el segundo trimestre del año con $109,400 millones de dólares en ingresos, un 16% más, y el iPhone, su buque insignia, creciendo un 22%. El problema aquí es la erosión del margen de beneficio que venía de las jugosas comisiones del 15% al 30% en sus servicios. Esa parte es la que hace la valoración de Apple volar alto, y ahora mismo, está medio ‘rajá’ en Estados Unidos.
La diferencia entre el ‘coro’ de Estados Unidos y el de Europa es marcada. Mientras en Bruselas se ha obligado a Apple a competir, el juzgado de California le ha quitado directamente la comisión en ciertos escenarios. Esto significa que un desarrollador europeo todavía le deja un porcentaje a Apple aunque el pago sea externo, mientras que en Estados Unidos, según la noticia, en ese mismo escenario, Apple no cobra nada. ¡Así mismo es! Se viró la tortilla y la App Store de EE. UU. está en una nueva era.Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).


