La Plaza de la Cultura, ese epicentro de nuestra identidad, ha vuelto a vestirse de gala para recibir la vigésima Octava Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026. Según el reporte, este evento literario abrió sus puertas al público el jueves 24 de septiembre a partir de las 5:00 de la tarde, prometiendo un verdadero ‘coro’ cultural con más de 750 actividades para todos los gustos y edades. Desde el miércoles por la noche, cuando fue inaugurada, la Plaza ya se sentía con ese ambiente ‘bacano’ que solo trae una feria de esta magnitud, atrayendo a escritores, editoriales y un sinnúmero de visitantes ansiosos por sumergirse en el mundo de las letras.
Este año, la participación es de lo más variada y robusta, asegurando que cada visitante encuentre esa ‘vaina’ especial que busca. La noticia destaca la presencia de más de 70 escritores internacionales, un número que siempre emociona a nuestros lectores. A ellos se unen 32 editoriales extranjeras, 21 nacionales y 44 librerías dominicanas, distribuidas en los diversos espacios que la feria ha dispuesto. Este despliegue no solo fortalece el intercambio cultural, sino que también impulsa la industria editorial local, dándoles una plataforma importante a nuestros talentos y casas editoras.
Como ya es tradición, la feria tiene un país invitado de honor, y en esta ocasión, el lente se posa en Panamá. Su presencia en la programación busca acercar la riqueza de su producción literaria y cultural a los dominicanos, creando puentes y fomentando la hermandad entre nuestras naciones caribeñas. Esta es una oportunidad ‘chula’ para que el público descubra nuevas voces y perspectivas, sumergiéndose en las historias y las formas de ver el mundo que nos ofrecen nuestros vecinos panameños.
El entusiasmo de los lectores es una ‘chercha’ aparte, algo que se siente en el aire tan pronto uno pisa la Plaza de la Cultura. El reporte captó la alegría en los ojos de muchos, como Jesús Polanco, quien afirmó: ‘Siempre vengo todos los años a comprar libros y creo que es un espacio para que la cultura brille y para que la gente comience a apreciar lo que significan las lecturas’. Él, como tantos otros, tenía en mente adquirir obras de autores de renombre, como Gabriel García Márquez, evidenciando el apetito por la literatura de calidad que hay en nuestro pueblo.
Altagracia, otra asidua visitante, también estaba presente, pero con un propósito especial: apoyar a su yerno, quien según la noticia, lanzaría dos libros durante la feria. Una obra sobre historia ficticia y otra sobre la fundación de la isla. Historias así demuestran la pasión que despierta este evento, no solo para quienes buscan libros, sino para aquellos que ven en él una plataforma para compartir sus propias creaciones y sueños literarios, una verdadera manifestación del ‘tigueraje’ de nuestra gente.
La oferta cultural y de entretenimiento se extiende por una serie de pabellones temáticos. Los visitantes pueden explorar áreas dedicadas al Cómic, la Lectura, los Autores y las Editoriales. Además, se han dispuesto espacios especialmente pensados para el público infantil y juvenil, asegurando que las nuevas generaciones también se enganchen con el hábito de la lectura y disfruten de un rato ‘jevi’ rodeados de historias y creatividad.
Pero la experiencia va más allá de los pabellones. Los museos ubicados en la Plaza de la Cultura, como el Museo Nacional de Historia Natural, el Museo de Geografía, el Museo de Arte Moderno y el Museo del Hombre Dominicano, también se suman a la fiesta, abriendo sus puertas para complementar la jornada cultural. Esta es una oportunidad ‘bacana’ para que la gente se dé una vuelta, disfrute de exposiciones y aprenda un ‘viaje de’ cosas nuevas mientras se empapa de la atmósfera de la feria.
Una de las iniciativas más ‘chulas’ que presenta la feria son los ‘carretones de libros’, que funcionan como bibliotecas al aire libre. Imagínate poder sentarte tranquilamente en el parque, disfrutando de una buena lectura sin apuros. Estos carretones ofrecen un sistema de préstamos gratuito, donde con una ficha y un carnet de usuario, puedes llevarte un libro y devolverlo en dos semanas. Cuentan con literatura universal que abarca novelas, cuentos, poesías, arte, libros infantiles y de economía, una ‘vaina’ que promueve la lectura en un ambiente relajado y accesible.
Y como no todo es lectura, la feria también se encarga del ‘combustible’ para el cuerpo. El área gastronómica está de lo más completa, con opciones que van desde los clásicos Helados Bon, Yoguen Fruz, Pollos Victorina y Café Santo Domingo. También hay puestos de pizzas, croquetas, hot dogs, donas, hamburguesas, jugos naturales, palomitas y productos caramelizados, asegurando que nadie se quede con hambre mientras disfruta de todo lo que ofrece el evento. La Feria Internacional del Libro Santo Domingo 2026 estará abierta hasta el 4 de octubre, así que todavía hay tiempo para que la gente se dé su buena vuelta y disfrute de esta fiesta cultural.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



