La ‘oscuridad’ se ha vuelto un ‘klk’ serio en Hatillo San Miguel, San Cristóbal. Ya van más de siete meses con la calle principal de la Carretera Sánchez en penumbras, sumiendo a la comunidad en un ambiente de miedo e inseguridad. Brayan Cordero, el presidente de la junta de vecinos, ha denunciado esta ‘vaina’ sin parar, explicando que, a pesar de entregar todos los papeles a Edesur —incluida la certificación de no objeción del ayuntamiento— la empresa distribuidora de energía no ha dado la cara. ¡Está la situación bien ‘jevi’ de mala!
Este apagón prolongado no es solo una ‘molestadera’; se ha convertido en un verdadero ‘calentón’ para la comunidad. Los accidentes de tránsito están al garete, con una vía sin luz, cualquier percance se convierte en tragedia. Pero lo que más preocupa es la ola de atracos: el ‘tigueraje’ está haciendo su ‘agosto’ sin piedad, especialmente con los jóvenes y adultos que madrugan, a las 5:00 de la mañana, para ir a trabajar en las zonas francas. Esos ‘tigueres’ salen con el corazón en la mano a esperar la ‘guagua’, expuestos a que les caiga encima cualquier ‘vaina’.
La inacción de Edesur en este caso no es un hecho aislado, y pone de manifiesto una queja recurrente en varias comunidades del patio. A menudo, las empresas de servicio público se enredan en una burocracia que parece interminable, olvidando que la eficiencia y la respuesta rápida son cruciales, más aún cuando se trata de la seguridad ciudadana. La iluminación pública no es un lujo, mi gente, es una necesidad básica para prevenir la criminalidad y los percances viales, siendo un pilar fundamental para que la gente sienta la paz en su barrio.
El esfuerzo de Brayan Cordero y la junta de vecinos de Hatillo San Miguel es digno de aplauso. En República Dominicana, las juntas de vecinos son el pulmón de la organización comunitaria, el canal por donde la gente del barrio intenta levantar su voz y conseguir soluciones a sus problemas más apremiantes. Sin embargo, muchas veces se encuentran con paredes de indiferencia, y les toca hacer una ‘chercha’ pública o salir a la calle para que les hagan caso. Es una lucha constante por ser escuchados, una ‘vainita’ que demuestra la resiliencia de nuestro pueblo.
La situación en Hatillo San Miguel tiene un impacto directo en la economía familiar y en la productividad del país. Estos trabajadores de las zonas francas son una pieza clave en nuestra economía, aportando con su sudor día a día. Al sentir miedo y estar expuestos a peligros por la falta de iluminación, no solo se afecta su bienestar personal, sino también su capacidad de ser productivos. Imagínese salir con el temor de que lo ‘atraquen’ antes de empezar la jornada; eso merma la moral y el desempeño, afectando el bolsillo y el futuro de ‘un viaje de’ familias.
Es imprescindible que las autoridades, tanto locales como nacionales, tomen esto en serio y le bajen a la ‘broma’. Edesur tiene la responsabilidad de garantizar un servicio de calidad, y el ayuntamiento de San Cristóbal debe presionar para que se resuelva esta ‘vaina’ de una vez por todas. La tranquilidad de Hatillo San Miguel no puede seguir en ‘veremos’. Que devuelvan la luz y con ella, la seguridad y la esperanza a la gente, porque la verdad, el ‘tigueraje’ no puede ganarle la partida a la decencia y al buen vivir.
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Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).



