El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales se anotó un ‘jonrón’ legal, mi gente, al conseguir una decisión ‘bacana’ del Tribunal Superior Administrativo (TSA) que blindó de una vez por todas al Parque Nacional Jaragua. Esta victoria no es poca cosa; significa que la institución le ‘tumbó’ la jugada a quienes intentaban ‘flexibilizar’ o, para que se entienda, recortar los límites de esta joya de la corona natural dominicana. Desde el ‘principio de los tiempos’ en este proceso, Medio Ambiente se mantuvo firme como una ‘ceiba’, diciendo ‘klk’, aquí no hay quien meta la mano con nuestras áreas protegidas.
Esta vaina se puso ‘jevi’ cuando una sentencia previa del TSA, de noviembre de 2025, sugirió que un terreno vinculado a la empresa Inversiones del Sur, S.R.L., no estaba dentro del parque, abriendo la puerta a un posible ‘tigueraje’ para reducir sus límites. Pero el Ministerio no se durmió en los laureles; interpuso una demanda en dificultad de ejecución, sustentada en la Constitución y un viaje de leyes vigentes. La posición fue clara: ni un milímetro menos para el Parque Nacional Jaragua. Este espacio no solo es un pulmón vital, sino también un santuario de biodiversidad único en el Caribe, albergando especies endémicas que no se encuentran en ningún otro sitio del planeta. Su valor ecológico y científico es incalculable.
El Tribunal Superior Administrativo, con su sentencia más reciente del 24 de abril de 2026 (núm. 0030-1643-2026-SSEN-0020), reconoció que la decisión anterior tenía unas cuantas ‘imprecisiones’ que hacían casi imposible su ejecución técnica y jurídica. ¿Y cuál fue el ‘rollo’? Pues resulta que uno de los ‘elementos clave’ para la sentencia original, un supuesto informe de la Dirección Nacional de Mensuras Catastrales, era más falso que una ‘pava’ con tres patas. ¡Sí, señores! Se trataba de un documento hecho por un agrimensor privado, sin el respaldo oficial que se necesitaba para algo tan delicado como la delimitación de un área protegida.
Asegún el TSA, para que cualquier ejecución de ese tipo proceda, se necesita un informe técnico ‘de verdad’, del Catastro Nacional, que diga con ‘pelos y señales’ si el inmueble está dentro o fuera del parque. Esto es lo que se llama poner los puntos sobre las ‘íes’ y evitar que cualquiera venga a ‘hacer su agosto’ con el patrimonio de la nación. Esta decisión es un ‘bacano’ precedente que reafirma el ‘principio de no regresión ambiental’, el cual establece que una vez que un ecosistema o un área se ha declarado protegido, no se puede echar hacia atrás en su nivel de protección. Es una norma que vela por el interés general y el mandato constitucional de que estos espacios son ‘patrimonio de la Nación, inalienables, inembargables e imprescriptibles’.
El Parque Nacional Jaragua, ubicado en la Región Enriquillo al suroeste de nuestro país, es una maravilla. Es parte de la primera y única Reserva de la Biósfera de la República Dominicana, junto a la Sierra de Bahoruco y el Lago Enriquillo. Su extensión abarca ecosistemas costeros marinos, como la famosa Bahía de las Águilas, playas vírgenes que son una ‘belleza’, y lagunas como la de Oviedo, que es un paraíso para las aves migratorias. Además, sus formaciones rocosas y cuevas guardan un legado arqueológico taíno ‘chulísimo’, mostrando la riqueza cultural e histórica de nuestra tierra. Protegerlo es un deber que va más allá de lo legal, es un compromiso con nuestra identidad y nuestro futuro.
El ministro de Medio Ambiente, Paíno Henríquez, valoró este dictamen como un paso firme en la defensa del patrimonio natural, y aseguró que el Ministerio seguirá ‘de frente’ utilizando todos los mecanismos legales para proteger Jaragua y el resto de las áreas protegidas. Es un recordatorio de que, como país, tenemos el deber de cuidar nuestras riquezas naturales. Esta decisión no solo protege la integridad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SINAP), sino que también fortalece la institucionalidad y evita que ‘inventen’ con lo que es de todos. ¡Así es que se hace la vaina!Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




