La comunicadora Iluminada Muñoz, conocida por su voz firme en el programa ‘El Gobierno de la Tarde’ de la Z101, ha puesto el grito en el cielo, y con sobrada razón, tras la trágica muerte de una adolescente de 14 años en una instalación vinculada al Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (CONANI) en San Antonio de Guerra. Este lamentable suceso, donde la joven fue estrangulada, no es más que la punta del iceberg de una situación que, según la periodista, demuestra un abandono total hacia la niñez vulnerable en nuestro país. La indignación de Muñoz resuena en el sentir de muchos dominicanos que ven con dolor cómo nuestros muchachos, que son el futuro, terminan en circunstancias tan desgarradoras.
CONANI, institución creada precisamente para salvaguardar los derechos y el bienestar de niños, niñas y adolescentes en situación de riesgo, parece estar fallando de forma estrepitosa en su misión primordial. No es la primera vez que se reportan incidentes trágicos bajo su tutela. Recordamos otros casos, como el de menores cayendo de edificios o ahogados, lo que dibuja un panorama sombrío y desesperanzador. Esta ‘vaina’ de la indiferencia no es cosa de ahora, es una cadena de eventos que nos hace cuestionar qué tan en serio se toman las autoridades y la sociedad en general la protección de los más desvalidos. La realidad es que estos jóvenes llegan a CONANI buscando un refugio, no un cementerio.
La preocupación de Iluminada no es para menos, pues este patrón de negligencia se ha vuelto cíclico, y lo peor, asegún ella, es la fugacidad con que estos temas se abordan en el debate público. Hoy estamos hablando de esta tragedia, pero mañana, es probable que la conversación se desvanezca, esperando tristemente el próximo titular. Es como si a nadie le importara de verdad, ni a los que están en el poder ni a los que aspiran a estarlo. Este desinterés generalizado es lo que permite que la vulnerabilidad de estos menores se agudice, dejándolos a merced de quienes deberían cuidarlos y, en ocasiones, de la propia delincuencia.
El Estado dominicano, a través de sus diversas instituciones, tiene el deber ineludible de garantizar un ambiente seguro y propicio para el desarrollo de cada niño y adolescente. Sin embargo, la brecha entre lo que dice la ley y lo que sucede en la práctica es un abismo. No se trata solo de construir refugios, sino de asegurar personal capacitado, supervisión constante, programas de apoyo psicológico y, sobre todo, una cultura de cero tolerancia ante el maltrato o la negligencia. Cuando fallan los encargados directos y falla el sistema, la consecuencia más amarga es la pérdida de vidas inocentes, y la factura social que pagamos como nación es altísima.
Es urgente que se revisen a fondo los protocolos de seguridad y protección dentro de CONANI y todas las instituciones que trabajan con menores en riesgo. No basta con lamentarse; se necesita una acción contundente y de una vez. La voz de Iluminada Muñoz es un llamado a la conciencia colectiva, a entender que la seguridad de nuestros niños no es solo responsabilidad del gobierno, sino de cada ciudadano que, desde su trinchera, puede denunciar, exigir y velar por el bienestar de la próxima generación. No podemos permitir que estas tragedias se queden en el olvido, ni que el destino de nuestros pequeños sea una estadística más. Es hora de hacer un cambio real y duradero. Si te ha gustado este artículo, ¡compártelo con tus amigos, o déjanos un comentario!
Ingeniero de Sistemas especializado en Inteligencia Artificial y Automatización de Procesos. Con una trayectoria enfocada en la convergencia entre tecnología de vanguardia y comunicación digital, Ramón lidera la implementación de modelos generativos aplicados al periodismo dominicano. Su trabajo garantiza que la información que llega a la diáspora no solo mantenga nuestra identidad “del patio”, sino que cumpla con los más altos estándares de veracidad y optimización técnica de la web moderna (2026).




